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contexto
Jardines de Moctezuma Además de las casas ya mencionadas, tenía también otras muchas de placer, con muy buenos jardines solamente de hierbas medicinales y olorosas, de flores, de rosas, de árboles de olor, que son infinitos. Era para alabar al creador tanta diversidad, tanta frescura y olores. El artificio y delicadeza con que están hechos mil personajes de hojas y flores. No consentía Moctezuma que en estos vergeles hubiese hortalizas ni frutas, diciendo que no era propio de reyes tener granjerías ni provechos en sus lugares de deleites; que las huertas eran para esclavos o mercaderes, aunque con todo esto, tenía huertos con frutales, pero lejos, y donde muy pocas veces iba. Tenía asimismo fuera de México casas en bosques de gran circuito y cercados de agua, dentro de las cuales había fuentes, ríos, albercas con peces, conejeras, vivares, riscos y peñones por donde andaban ciervos, corzos, liebres, zorras, lobos y otros animales semejantes para caza, en donde mucho y a menudo se ejercitaban los señores mexicanos. Tantas y tales eran las casas de Moctezumacín, que pocos reyes en eso se le igualaban.
monumento
Entre 1856 y 1861 Francisco Jareño construyó en este lugar la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, trasladada a la calle de Doctor Esquerdo a mediados del siglo XX. En 1970 el Estado cedió el solar al Ayuntamiento de Madrid, estableciéndose un parque dedicado al descubrimiento de América. El nuevo espacio público fue inaugurado en 1977 y está constituido por varias marcoesculturas realizadas en bloques de hormigón, con escenas del descubrimiento en relieve. Joaquín Vaquero Turcios será el responsable de esta obra, que contrasta con el decimonónico monumento al descubridor levantado por Arturo Mélida y Joaquín Suñol.