La fortaleza de la Mota en Alcalá la Real es una estructura defensiva de época nazarí. La alcazaba se sitúa en la parte más elevada del recinto, a 1033 metros de altitud. La fortaleza cuenta con tres torres: la del Homenaje, la de la Vela o Campana y la Mocha. La Torre del Homenaje tiene forma trapezoidal y unos 20 metros de altura. Sirve de acceso a la alcazaba a través de un pasillo en doble recodo. La conquista cristiana provocó la reforma y la ampliación de esta torre, en cuyo interior se encuentra la sala del Homenaje, espacio cuadrangular y con bóveda octogonal sobre trompas. La Torre de la Vela tiene unas dimensiones menores y está situada en la zona más alta de la atalaya. En su interior destacan dos dependencias abovedadas. En el recinto de la Mota se encuentra la iglesia abacial, reformada en el siglo XVI por G. Martínez Aranda y Pedro Velasco. Se remata con una torre de 42 metros de altura con la que se pretende demostrar la victoria de la cristiandad sobre el poder musulmán.
Busqueda de contenidos
obra
Fotografía cedida por la Oficina Nacional Israelí de Turismo. Copyright Pascal Hoffman.
obra
Fotografía cedida por la Oficina Nacional Israelí de Turismo. Copyright Ministerio de Turismo de Israel.
monumento
<p>Se trata de una fortaleza en el desierto mandada construir por Herodes entre los años 37 - 31 a.C. La situación de Massada en la cima de una meseta llana entre montañas, la convertía en fortaleza ideal. Un muro de casamatas rodeaba su perímetro y se construyeron torres a intervalos estratégicos. Además de cumplir funciones militares, también fue equipada con todo tipo de construcciones para uso personal del rey, como el Palacio Suspendido, de tres niveles, encaramado en la parte norte de la cima. El conjunto estaba separado por una muralla del resto de la meseta y, además del palacio en sí, tenía un edificio administrativo, una gran sala de baños y los depósitos. La fortaleza contaba con todo tipo de recursos para su subsistencia en caso de asedio, ya fueran cisternas o estanques que recogían y almacenaban el agua procedente de los valles cercanos. Se ingenió un sistema de drenaje que transportaba el agua desde presas de valles próximos hasta una red de doce cisternas, pudiendo contener hasta 40.000 metros cúbicos. Si el palacio suspendido servía para el esparcimiento, el del Oeste era más funcional y, además de los aposentos reales, habitaciones para el servicio, talleres y almacenes, había salas que prestaban funciones administrativas, como podían ser recepciones de jefes de Estado. Al lado se construyeron otros tres palacios que incluían uno de los baños más impresionantes y mejor conservados de Israel. Contiguo a la casa de baños encontramos un complejo de depósitos para guardar alimentos y vino. A pesar de que la fortaleza era casi inaccesible se fortificó con altas murallas que rodeaban todo el recinto, excepto el extremo norte de la montaña. Se construyó un muro interior y otro exterior, sumando en total 1,5 kilómetros de largo. La fortaleza de Massada fue uno de los últimos lugares de resistencia de los judíos durante la segunda guerra judaica, siendo actualmente un símbolo para el pueblo judío.</p>
obra
El plano de la fortaleza se ha identificado con la cabeza de un puma o la de un halcón con las plumas erizadas, mientras que el resto de la ciudad de Cuzco sería el cuerpo de dicho animal.
monumento
El norte de Cuzco, la capital del imperio inca, estaba dominado por la fortaleza de Sacsahuaman, una serie de edificaciones de las que no quedan más que los cimientos pero de la que todavía permanecen tres enormes murallas, que, de forma escalonada y situadas en tres niveles, se enlazan armoniosamente formando una imponente obra de defensa. Sin embargo, antes que un lugar puramente defensivo, parece que Sacsahuaman fue un centro de gobierno, cuyas murallas eran tanto simbólicas como funcionales. Era el lugar donde el Inca, rodeado de una espléndida majestad, impartía sus órdenes a todos los rincones del imperio. Era un lugar magnífico donde el sol en la tierra legitimaba de continuo su poder e inaccesibilidad ante los asombrados y respetuosos ojos de sus súbditos; pero también la fortaleza podía defender al Inca contra una posible rebelión en la ciudad. Los edificios de Sacsahuaman revelan todo tipo de funciones, desde palaciegas hasta defensivas, pasando por las de almacenamiento y aunque la función religiosa podía descansar simplemente en la presencia del Inca, se puede hablar también de un altar propiamente, el llamado Trono del Inca, situado al otro lado de la plaza frontal, en forma de una especie de dobles escaleras talladas en la roca viva formando un usnu o lugar de sacrificios. El plano de la fortaleza se ha identificado con la cabeza de un puma o la de un halcón con las plumas erizadas, mientras que el resto de la ciudad de Cuzco sería el cuerpo de dicho animal.