Para la Scuola de Santo Stefano, Carpaccio realizó un ciclo de "tellari" dedicado a la vida de san Esteban. En esta escena el santo está discutiendo con los eruditos orientales en el interior de una logia, mostrándose en primer plano las columnas. Al fondo se desarrolla un complejo estudio de perspectiva arquitectónica y paisajística, incluyendo las figuras en el espacio con sabiduría, eliminando el efecto de telón de fondo de años anteriores. La galería de personajes que escucha la discusión son los miembros de la cofradía, en un alarde retratístico sin parangón. La iluminación empleada refuerza los volúmenes y crea un ambiente placentero, destacando a san Esteban, cuya mirada se dirige al espectador. La intervención de colaboradores será muy limitada en esta serie ya que en esos momentos Carpaccio compite con Tiziano por el puesto oficioso de primer pintor de Venecia, saliendo triunfador éste último, lo que obligó a Vittore a emigrar hacia provincias.
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obra
Se considera tradicionalmente que este fresco fue el primero realizado por Rafael a su llegada a Roma dentro de la decoración de la Estancia de la Signatura. El título de la obra no se corresponde exactamente al tema, siendo más apropiado el Triunfo de la Iglesia o el Triunfo de la Eucaristía para simbolizar la Teología. Sanzio ha organizado una composición protagonizada por la simetría y la perspectiva lineal, tomando como centro la Sagrada Forma ubicada sobre el altar. Hacia allí convergen las líneas de fuga del embaldosado suelo y las diferentes figuras del espacio terrenal. La composición se organiza en torno a dos hemiciclos poblados por multitud de personajes, haciendo una separación entre la superficie terrenal y la celestial, acentuada a través de las tonalidades empleadas en una y otra zona. El espacio superior está presidido por la Trinidad con Dios Padre, Cristo y el Espíritu Santo sobre la Sagrada Forma. A la derecha de Cristo encontramos a la Virgen, Jeremías, san Esteban, David, san Juan Evangelista, Adán y san Pedro mientras que a la izquierda aparecen san Juan Bautista, Judas Macabeo, san Lorenzo, Moisés, san Mateo, Abraham y san Pablo. En la zona terrestre han sido identificados algunos personajes como Bramante -apoyado en la balaustrada-, Francesco Maria della Rovere -el joven que se dirige al espectador-, san Gregorio Magno con el rostro de Julio II, san Jerónimo, san Ambrosio, san Agustín, san Buenaventura, Dante -coronado con laurel- o Savonarola -semioculto con un capuchón negro-. Las figuras se ubican alrededor del altar permitiendo su contemplación, creando una estructura ascendente gracias a las gradas como también repetirá en la Escuela de Atenas. Tras ellos, en la zona de la derecha encontramos un enorme bloque de piedra que alude a la construcción de la basílica vaticana. Las influencias en Rafael son aun perceptibles mostrando ecos de Leonardo y Fra Bartolomeo aunque resulta absolutamente personal en su deseo de dotar de vida y expresividad a cada uno de sus personajes, mostrando las diferentes actitudes humanas en un momento de cierta tensión. Sanzio va abandonando el estilo florentino para convertirse en un pintor romano dotando a sus personajes de elegancia clásica y un acentuado y brillante colorido resultando una obra de inolvidable belleza.
Personaje
Político
Se educó en escuelas privadas y desde su juventud ya destacó como escritor. Para zanjar las deudas que había contraído especulando en el mercado financiero, se dedicó a escribir novelas. En 1826 publica su obra prima: "Vivian Grey". El éxito de esta novela le anima a seguir en este oficio y publica otras obras de corte romántico. En esta época emprende una serie de viajes por la zona oriental del Mediterráneo que le llevarían a España, los Balcanes y Turquía. Cuando vuelve Inglaterra inicia su carrera política presentando su candidatura al parlamento en cuatro ocasiones seguidas. La primera vez apoya al partido radical, mientras que en las siguientes candidaturas muestra su cariz más conservador al defender a los Tory. Aunque en ningún momento resultó elegido, logró cierta repercusión social gracias a la publicación de cartas y otros escritos donde evidenciaba sus tendencias conservadoras. Tras las elecciones de 1837 gana un escaño en la Cámara de los Comunes. Su defensa de los obreros y los puntos básicos de su doctrina, resumidos en sus noveles "Coningsby" de 1844 y "Sybil" de 1845, determinaron una vez más su notoriedad entre el público, ejerciendo gran influencia sobre aquellos que se oponían al extremismo conservador de Robert Peel. Su apoyo al partido liberal se repitió en otras ocasiones. Con Edwar Geoffrey Stanley ocupó la cartera de Hacienda en 1852. Disraeli encabezó el Ministerio de Hacienda durante el gobierno de Stanley en 1858-1859 y entre 1866-1868. Siendo jefe del Partido Conservador en la Cámara de los Comunes logró que aprobara la Ley de Reforma. Desempeñó el cargo de primer ministro británico en 1867, tras la dimisión de Derby, pero en 1868 pasó a la oposición al subir Gladstone al poder. En 1874 gana las elecciones y ocupa de nuevo el cargo de primer ministro hasta 1880. En este tiempo sus directrices políticas estuvieron marcadas por importantes eventos. Participó activamente en la construcción del Canal de Suez y se distinguió por ser un defensor de la política imperial. De la reina Victoria recibió el nombramiento de conde Beaconsfield. De sus obras cabe destacar: "Vindicación de la Constitución británica" de 1835, "El joven duque" y "Henrietta Temple".
contexto
En ocasiones, durante un determinado período histórico, se produce el solapamiento de rasgos en apariencia muy contradictorios. Éste es el caso de la etapa central de los años sesenta y el comienzo de los setenta. Aunque la competición entre los dos grandes sistemas de organización social se mantuvo, la coexistencia fue un hecho y cuando entró en peligro fueron precisamente los líderes de las dos superpotencias quienes intentaron evitar que degenerara en confrontación. El esfuerzo por evitar que se produjeran estos riesgos fue lo que tuvo como consecuencia que se iniciaran los acuerdos bilaterales en materias estratégicas. La eventualidad de un conflicto mundial se fue alejando a pesar de que en ese mismo momento se estaba produciendo una guerra como la de Vietnam cuyas consecuencias fueron mucho más graves que la de Corea, en especial desde el punto de vista de su impacto sobre la opinión pública norteamericana. Pero si la eventualidad de una Guerra Mundial se fue alejando, la vida política y social de las democracias se crispó con un grado de polarización absolutamente inusitado desde 1945. Al optimismo reformista del inmediato pasado le había sucedido un agrio choque interno. Fue un fenómeno universal, a uno y otro lado del Atlántico, que, además, encontró su relativo paralelismo en China.