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obra
Quince años más joven que Correggio, su maestro, sí contó Parmigianino con influencias de otras escuelas del protomanierismo, pues estuvo en Roma, con estancias en Florencia y Bolonia, y en Mantua conoció a Giulio Romano. Se cree era extremadamente inclinado a la alquimia, y también se interesó, como hicieron Pontormo y Bronzino, por las estampas de Durero, convirtiéndose en uno de los más destacados grabadores italianos, con novedades propias en el uso del color. Pronto se desprendió de la vaporosidad de Correggio, adoptando un estilo muy personal, que se complacía en líneas fluidas y precisas de refinamiento extremo en la sinuosidad ondulante de contornos y ropajes, en un alargamiento caprichoso de las figuras y en las selectas gamas de color, que se traducen en artificiosa dicción de gran éxito inmediato a pesar de la banal cortesanía de los contenidos. Parmigianino busca impactarnos en esta composición por la postura de Cupido, de espaldas y curvado para trabajar en su arco, al mismo tiempo que se gira para dirigir su mirada hacia el espectador. Con su pie izquierdo pisa dos libros -¿el triunfo del amor sobre la cultura?- y entre sus dos piernas observamos a dos amorcillos peleándose, en los que destacan sus expresivos rostros. Las figuras se recortan ante un oscuro fondo neutro y reciben un potente foco de luz procedente de la izquierda, que anticipa ya el Barroco.
obra
Es con François Boucher cuando la Francia fastuosa se transforma en la Francia galante. Su pintura expresa el gusto de una época y él encarna no solamente el pintor, sino el testigo, el representante, el modelo, como sostenían los hermanos Goncourt. Será Boucher el pintor preferido de la aristocracia y de los grandes financieros, incluso envía obras suyas a Suecia. Los hôtels parisinos se llenan de sus obras y llueven también los encargos de la Corte. Su fantástica imaginación, su composición de virtuoso se entrega a unos temas mitológicos dedicados fundamentalmente a los amores de los dioses y en especial a Venus a la que consagra no menos de cincuenta cuadros. Ello le permite, como antes había hecho Rubens, llenar sus cuadros de ninfas, sátiros y amorcillos y pintar una serie de cuerpos femeninos, desnudos, de colores nacarados, que es en realidad lo que a él le gusta. Los Goncourt apuntan que más que tratarse de mujeres desnudas son mujeres desnudadas. La luz y los colores claros y tiernos se ponen al servicio de la exuberancia decorativa a la moda. La mayoría de las obras de Boucher son de modestas dimensiones, destinadas generalmente a los hôtels parisinos o a los pequeños apartamentos reales en donde estaba ya fijado su destino. Por tanto, Boucher al ejecutarlos tenía muy en cuenta su altura. No es lo mismo pintar en una sobrepuerta que en los laterales de una ventana, los diferentes puntos de luz, el destino del aposento, las boiseries y demás elementos decorativos, así como los colores que iban a dominar en la habitación. Quien no cuente con esta premisa no podrá entender la pintura de Boucher.
termino
acepcion
Bóveda semiesférica.Generalmente cubre un espacio cuadrado cuyo paso a planta circular u octogonal se hace por medio de trompas o pechinas.Para lograr una mayor altura de la cúpula, ésta se coloca sobre un ancho anillo o tambor a modo de cuerpo cilíndrico u octogonal.
obra
Fotografía cedida por la Oficina Nacional Israelí de Turismo. Copyright Hoffmann.
obra
La capilla del castillo de Anet, in situ aunque hoy como edificio exento, hay que datarla en el intervalo 1549-1552; se trata de una de las obras más interesantes de Philibert de l'Orme y es de planta central esencialmente configurada por dos círculos, uno interior continuo, que corresponde al espacio cupulado, y otro exterior discontinuo, que es el de las capillas. El casetonado interior de la cúpula, a base de círculos de molduras, cuya proyección directa sobre el pavimento deviene el diseño del marmóreo solado, supone el incidir obsesivamente sobre la idea neoplatónica del círculo como forma perfecta; ideal que, también de modo obsesivo, había asumido el Renacimiento italiano.
Personaje Religioso Militar
Siguió la carrera eclesiástica y fue ordenado sacerdote, pasando a ser párroco de su pueblo natal. En la invasión francesa de 1808 fue maltratado y apresado por las tropas de Napoleón, consiguiendo escapar. Desde ese momento se convirtió en uno de los más prestigiosos guerrilleros de la resistencia española, alcanzando el cargo de gobernador militar de Burgos en 1814. Sus éxitos fueron premiados por el recién llegado Fernando VII con una canonjía en Palencia, pero el cura Merino tuvo que abandonarla por enemistades con sus compañeros. El Trienio Liberal de 1820-1823 le llevó de nuevo a la guerrilla como declarado absolutista, participando en las partidas que hacían de vanguardia a los "Cien Mil Hijos de San Luis". Se hizo carlista tras el fallecimiento de Fernando VII, convirtiéndose en uno de los líderes del movimiento en Castilla y participando en los sitios de Morella y Bilbao. Se hizo fuerte en Soria, pero la paz que trajo el Convenio de Vergara de 1839 motivaría su marcha a Francia, junto al pretendiente Carlos María Isidro, falleciendo en el país vecino.
termino
acepcion
Término quechua que se refiere al señor o líder de una población o un grupo.