La primera vez que Constable estuvo en Salisbury junto al obispo John Fisher, tío de su buen amigo el reverendo John Fisher. Desde ese momento visitó el lugar en numerosas ocasiones hasta 1829, realizando excursiones a Gillingham donde Fisher había sido nombrado vicario en 1819. El obispo será uno de los principales clientes del pintor, encargándole una vista de la catedral de Salisbury, uno de los edificios góticos más importantes de las Islas Británicas, que hoy se conserva en el Victoria and Albert Museum de Londres. Bien es cierto que en todas las ocasiones el edificio no se encuentra aislado sino dentro de un paisaje, e incluso en ocasiones -como en este lienzo que contemplamos- no deja de ser mera comparsa a dotar al entorno de un papel más destacado. La aguja del templo se levanta majestuosa y enmarcada entre dos grandes árboles, ocupando el centro de la composición mientras en primer plano contemplamos un lago y un amplio parque en el que pasea la gente de la ciudad, restos del pintoresquismo al que tan aficionado era el público inglés del Romanticismo. Como fondo nos presenta un cielo tormentoso aunque los efectos de luz dorada son los que se adueñan de la escena, interesándose el maestro por efectos lumínicos -especialmente el claroscuro- y atmosféricos que más tarde también serán el principal objetivo de impresionistas como Monet o Pissarro. Las pinceladas son rápidas y abocetadas al tratarse de un estudio, renunciando a la minuciosidad de otras escenas como el Campo de trigo. Esta sería la razón por la que algunos especialistas consideran superiores los estudios que los trabajos definitivos, si bien todos ellos están realizados con un elemento identificativo común: la atracción hacia el naturalismo, recogiendo con sus pinceles la naturaleza tal y como Constable la sentía.
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museo
La catedral de San Bavón (Sint Baafs) encuentra ubicada en el centro de la urbe siendo un importante lugar de referencia. La catedral fue construida a partir de 1228 en estilo gótico. La fachada es sencilla, coronada por una torre-pórtico de 90 m. de altura. En ella se bautizó al emperador Carlos V. En el interior hay un púlpito precioso hecho en 1745 en mármol blanco y madera así como el espectacular políptico del Cordero Místico de los hermanos Van Eyck. En el deambulatorio podemos admirar un gran lienzo de Rubens. La cripta data del año 941.
obra
Una de las numerosas reconstrucciones que se realizó en la ciudad de San Petersburgo aportaría a su conjunto urbano variados estilos de la arquitectura decimonónica. El que mayor éxito alcanzó fue el Estilo Imperio, considerado en Rusia el estilo nacional, por lo que se denominó alejandrino en honor del zar Alejandro I, enemigo acérrimo de Napoleón. La admiración del zar por el arte francés le llevó a ponerse en contacto con arquitectos galos, especialmente con los continuadores de Ledoux, Chalgrin y Soufflot. August A. Monferran será el encargado de realizar la catedral de la ciudad entre 1817 y 1857. Monferran, discípulo de Percier y Fontaine, tomó el Panteón de París como modelo aunque la concepción arquitectónica de la catedral sea un tanto indecisa, al carecer de una orientación clara en cuanto al empleo de los materiales clásicos en su aspecto expresivo. Por el contrario, la riqueza de los materiales evoca los edificios de la Roma Imperial.
obra
En el año 828 las reliquias de San Marcos fueron trasladadas desde Alejandría a Venecia. Para resguárdalas se construyó en esa época una iglesia basilical de ladrillo que fue destruida por un incendio ya avanzado el siglo X. Se levantó un nuevo templo inspirado en los Santos Apóstoles de Constantinopla. Finalmente, en la década de los sesenta del siglo XI, el dux Domingo Contirini fundó esta basílica de planta de cruz griega donde dominan las influencias orientales. En un primer momento la basílica estaba recubierta de ladrillos. El paso del tiempo ha permitido que las paredes del templo se fueran decorando con espectaculares mosaicos y placas de mármol, creando un conjunto de una belleza insuperable, llegando los brillantes dorados a dificultar el reconocimiento de las estructuras arquitectónicas. En la cúpula central se representa la Ascensión de Cristo, obra de la primera mitad del siglo XIII. El Pentecostés, escenas de la Vida de San Juan, la Iglesia y las profecías de los profetas y escenas de vidas de santos completan el programa iconográfico de las restantes cúpulas, todas ellas decoradas en el siglo XIII.
monumento
Según narra la leyenda, la catedral tiene su origen en la petición a san Martín de Tours que hizo el rey suevo Carriarico para que curara a su hijo, enfermo de lepra. El monarca se convirtió al cristianismo y ordenó construir el templo que, posteriormente, se convertiría en catedral dedicada al santo franco. Las diversas razzias musulmanas que sufrieron las tierras gallegas arrasaron este primer templo. Entre lo siglos XII y XIII la catedral fue reedificada, durante la plenitud del estilo románico, siendo consagrada en el año 1188. El templo presenta planta de cruz latina, con tres naves acabadas en sus respectivos ábsides semicirculares, girola y crucero, de una sola nave y cuatro tramos cubiertos por bóvedas de crucería. El cimborrio fue construido en el siglo XV por Rodrigo de Badajoz. En el exterior hallamos dos portadas originales, de época románica, correspondiendo a las zonas sur y norte del templo. La portada principal, con tres arcadas, está flanqueada por dos torres, ambas del siglo XVI: la de San Martín, sin llegar a concluirse, y la del Reloj, de 40 metros de altura y constituida por cuatro cuerpos. Los tres rosetones y parte de la portada románica se conservan de la fachada anterior a las reformas del siglo XVI. También se conservan, en la parte superior, las almenas que nos recuerdan la misión defensiva del templo. De nuevo en el interior de la catedral nos encontramos con el Pórtico del Paraíso, en sintonía con el compostelano de la Gloria al mostrar los ancianos del Apocalipsis con sus instrumentos musicales en la arquivolta central, dejando las columnas para los apóstoles y los profetas. El conjunto escultórico conserva aún restos de policromía. Otra de las piezas clave de la catedral orensana es el Retablo Mayor, ejecutado por Cornelis de Holanda a principios del siglo XVI. Consta de cinco cuerpos y seis calles, representándose diferentes escenas de las vidas de Cristo y de la Virgen. Juan de Angés y Diego de Solís son los artífices de la espléndida sillería de coro. La Capilla del Santo Cristo guarda la imagen más venerada de la ciudad. La imagen del Santo Cristo fue traída de Finesterre por el obispo Vasco Pérez Mariño en los primeros años del siglo XIV. La leyenda narra que Nicodemus la realizó y fue encontrada por unos marineros en el mar. El Santo Cristo tiene barba y pelo natural, gozando de fama de milagrero. También destaca en el interior del templo el sepulcro del obispo Pérez Mariño, realizado en el año 1342. Otras capillas, como la de las Nieves o San Lucas, fueron levantadas en los siglos XVI y XVII. En el gran claustro gótico -llamado Claustra Nova, construido entre los siglos XIII y XIV y no finalizado- se encuentra el Museo Catedralicio, donde destaca el Tesoro de San Rosendo.
obra
En su aspecto exterior unifica las tradiciones rusas con las novedades renacentistas llegadas de Italia, recordando un palacio veneciano. Los muros interiores fueron pintados poco tiempo después de su construcción, renovándose la decoración entre 1652-56. Presenta también un iconostasio de 4 filas que se decora con numerosas tallas de madera del siglo XIX, conteniendo iconos fechados entre los siglos XV y XVII.
monumento
Frente a la catedral de la Asunción del Kremlim se encuentra la catedral de San Miguel Arcángel (Arjángueiski), construida por el arquitecto italiano Alevisio el Nuevo (Alevis Friazin), procedente de Venecia, entre 1505 y 1508. En su aspecto exterior unifica las tradiciones rusas con las novedades renacentistas llegadas de Italia, recordando un palacio veneciano. Los muros interiores fueron pintados poco tiempo después de su construcción, renovándose la decoración entre 1652-56. Presenta también un iconostasio de 4 filas que se decora con numerosas tallas de madera del siglo XIX, conteniendo iconos fechados entre los siglos XV y XVII. En esta catedral se enterraron numerosos príncipes y zares, siendo el sepulcro más antiguo el del príncipe Iván Kalitá, fallecido en 1340.
museo
Frente a la catedral de la Asunción del Kremlim se encuentra la catedral de San Miguel Arcángel (Arjángueiski), construida por el arquitecto italiano Alevisio el Nuevo (Alevis Friazin), procedente de Venecia, entre 1505 y 1508. En su aspecto exterior unifica las tradiciones rusas con las novedades renacentistas llegadas de Italia, recordando un palacio veneciano. Los muros interiores fueron pintados poco tiempo después de su construcción, renovándose la decoración entre 1652-56. Presenta también un iconostasio de 4 filas que se decora con numerosas tallas de madera del siglo XIX, conteniendo iconos fechados entre los siglos XV y XVII. En esta catedral se enterraron numerosos príncipes y zares, siendo el sepulcro más antiguo el del príncipe Iván Kalitá, fallecido en 1340.