Duquesa de Abrantes

Datos principales


Autor

Francisco José de Goya y Lucientes

Fecha

1816

Material

Oleo sobre lienzo

Dimensiones

92 x 70 cm.

Museo

Museo del Prado

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Los Duques de Osuna fueron los primeros nobles que protegieron a Goya. Gracias a ellos el pintor consiguió hacerse con el puesto de retratista "oficial" de la corte madrileña, estableciendo una excelente relación con sus mecenas. El retrato familiar que Goya pintó en 1788 supone uno de sus hitos, igual que el retrato de la Marquesa de Santa Cruz, una de las hijas. La retratada aquí era la hija menor de los Duques, doña Manuela Isidra Téllez Girón que había nacido en 1794, seis años después del retrato colectivo por lo que evidentemente no aparece en él. Contrajo matrimonio con el Duque de Abrantes en 1813 -de ahí el título que aquí ostenta- siendo retratada por Goya en 1816, por expreso deseo de la Duquesa de Osuna que regaló el lienzo a su hija. Fueron 4.000 los reales que el pintor recibió por el encargo, uno de los más espectaculares entre los ejecutados en la década de 1810 y curiosamente el último de una dama de la alta nobleza que pintara el aragonés, tras la llegada a la corte de Vicente López como nuevo retratista "oficial" del siglo XIX. Doña Manuela aparece de medio cuerpo, recortada su elegante figura sobre un fondo neutro, vistiendo un escotado traje azul estilo Imperio con un chal amarillento. Se corona con una guirnalda de flores y adorna su cuello con collar de perlas y su muñeca izquierda con pulsera a juego; en su mano derecha sujeta una partitura mientras con la izquierda se recoge el chal. La delicadeza de la figura la hace aun más atractiva, interesándose el pintor por captar su fija mirada y su rictus alegre. Resulta sorprendente el contraste entre las calidades de las telas espléndidamente resaltadas por el pincel detallista de Goya y la rapidez de la factura en otras zonas como los pliegues del chal o las rosas de la guirnalda, elemento éste donde el genio aragonés parece anticiparse al Impresionismo.

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