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Personaje Literato
Descendiente de una familia protestante, influido por su padre - el pintor John Butler Yeats- se trasladó primero a Londres y luego a Dublín para iniciarse en el arte de la pintura. En la capital británica mostró una enorme curiosidad por la cultura hindú y otros temas espirituales. Sin embargo, en ningún momento disminuye su interés por el conocimiento de la cultura celta y sus tradiciones. Prueba de ello son: "El peregrinaje de Oisin" o "La isla del lago de Innisfree", poemas simbólicos sobre el pueblo irlandés. Yeats también pasó a la historia como el fundador del Teatro Nacional Irlandés, del que fue director. Desde este puesto escribió varias obras teatrales que como sus escritos en prosa tenían el simbolismo y la tradición irlandesa como punto de referencia. A esta época pertenecen obras como "La condesa Cathleen", "El país de nuestros anhelos" o "Las aguas tenebrosas". Cansado de este estilo melancólico y místico, el escritor decide dar un giro a su producción teatral y toma como referencia la literatura oriental. Con el paso de los años dedica menos tiempo a la literatura para introducirse en el ámbito de los asuntos públicos. En política fue representante del senado entre 1922 y 1928. En los últimos años de su vida vuelve a escribir. Es autor de "La escalera de caracol" y "Purgatorio".
obra
El pintor bonapartista Vernet, rehabilitado en época de Luis Felipe, es uno de los artífices más influyentes del eclecticismo historicista del juste milieu, como su cuñado Delaroche. De técnica refinada y detallista, acusa en sus cuadros un compromiso verista que se ve contrarrestado por una carga teatral muy académica en la disposición. Sus ilustraciones y sus cuadros se asemejan a fríos documentales dramatizados o de aspecto falso, muy atractivos siempre para los gustos fáciles de convencer.
fuente
Casco cerrado que cubre la cabeza y el rostro, suele terminar en un burlete o corona con penacho de plumas.
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Las tropas de las órdenes militares cruzadas llevaban en ocasiones yelmos como protección para la cabeza. De forma cilíndrica, aseguraba una total protección, gracias también a llevar debajo un casquete acolchado con refuerzos de crin de caballo.