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Personaje Otros Político
A pesar de humilde origen, se hizo con el control de la mina La Salvadora y los ricos yacimientos de estaño de Cataví, lo que le convirtió en una de las mayores fortunas de Iberoamérica antes de la Primera Guerra Mundial y en el mayor productor de estaño del mundo. Gracias a la aportación de capital británico, en 1924 se formó la Patiño Mines and Enterprise Co. Participó en política en defensa de los interese de la oligarquía boliviana, integrado en La Rosca, financiando la guerra del Chaco. Fue también embajador de España y Francia.
obra
A principios del año 1865, gracias al dinero que le entregó el duque de Riansares como anticipo del cuadro Isabel II pasando revista a las tropas, Fortuny hizo un viaje a Tánger. En tierras norteafricanas volvió a recuperar esa pasión por la luz que se manifestará en sus trabajos íntimos, como esta escena que observamos donde la luminosidad marroquí diluye los contornos de las figuras y del espacio para crear un conjunto dominado por la atmósfera, anticipándose así al Impresionismo. La factura empleada por Fortuny es absolutamente fluida y rápida, quedando el dibujo relegado a un papel secundario, utilizando tonalidades que profundizan los contrastes al igual que ocurre entre las zonas de luz y sombra. El resultado es una pequeña obra maestra que se aleja de las imágenes de costumbrismo pintadas por el artista ante la alta demanda europea.
monumento
El Palacio de la Infanta debe su nombre a la viuda del infante don Luis de Borbón, doña María Teresa de Vallábriga, quien pasó en este lugar los últimos años de su vida. Era un espectacular palacio renacentista mandado construir en el año 1550 por Gabriel Zaporta, en el que destacaban el patio y la escalera. En el año 1636 el edificio dejó de pertenecer a esta familia al ver agotada su descendencia, por lo que fue pasando de unas manos a otras hasta que en 1905 el palacio fue vendido y derribado, salvando los elementos de mayor interés artístico: el patio y la portada. Los propietarios vendieron estas piezas al anticuario francés Fernand Schutz por 17.000 pesetas. Ya en Francia, fue montado en París, en el Quai Voltaire, poniéndose a la venta de nuevo en 1957, cuando fue adquirido por la Caja de Ahorros de Zaragoza por tres millones de pesetas. Tras veinte años de espera, fue integrado en el nuevo edificio de Ibercaja, en la plaza del Paraíso, donde hoy se puede contemplar esta belleza renacentista realizada en piedra y yeso. Se trata de un patio de planta cuadrada con dos pisos. El inferior presenta ocho columnas con el fuste estriado en la zona baja y figuras humanas en la superior, soportando arcos escarzanos. Los frisos están decorados con medallones, amorcillos, grifos,... En la segunda planta encontramos una galería de arcos de medio punto peraltados. Los antepechos se decoran con bustos de personajes históricos como Carlomagno, Fernando el Católico, Carlos V, Felipe II o el propio Zaporta, creándose un complejo programa iconográfico con el que se pretende homenajear al emperador, agradecido Zaporta por recibir de su señor el señorío de Valmaña.
obra
La tónica dominante en la obra de este pintor holandés puede apreciarse repetida en cada uno de sus cuadros, centrados siempre en el desarrollo tranquilo de la vida cotidiana de los hogares holandeses. La vida apacible que retrata sobre sus compatriotas era luego comprada y colgada en los salones de aquéllos a quienes había pintado, familias burguesas de clase media-alta. Cuando su clientela aumentó de nivel económico, sobre todo tras su traslado a Amsterdam, sus cuadros se poblaron de figuras aristocráticas, aunque siguió manteniendo el mismo aspecto de sus cuadros, como podemos apreciar en los Jugadores de Cartas. En esta ocasión, una vez más podemos hacer un repaso sobre las características definitorias del estilo de Hooch: aparecen tan sólo tres personajes, una pareja y otra figura aislada, de espaldas a nosotros, sin relación alguna con nadie del cuadro. La escena se desarrolla en la parte más privada de una casa flamenca, como es el patio, en el que se realizan las labores cotidianas de mantenimiento: arreglo de los animales y las verduras para la cocina, partir la leña, sacudir las telas del polvo, etc. El patio está desarreglado y sin embargo transmite una idea latente de orden y aseo. Es muy importante la galería o pasillo abovedado que se abre desde el patio hacia el exterior, una vía de comunicación entre dos mundos que está presente en los cuadros de Hooch, siempre abierta y siempre sin ser utilizada por los personajes de la casa.