El salmantino Palacio Anaya es una de las obras maestras del neoclasicismo español. El palacio fue fundado en 1411 por don Diego de Anaya y Maldonado con un claro objetivo: acoger a los estudiantes para que recibiesen una enseñanza selectiva, alejados de la "masificación" universitaria. El primitivo edificio fue demolido en 1760 para ser sustituido por el actual, mandado levantar por el rector José Cabezas Enríquez. Juan de Sagarvinaga será el encargado de poner en marcha el proyecto y dirigir las obras. Sobre una escalinata se levanta la fachada principal, en sintonía con las construcciones griegas al presentar cuatro columnas rematadas por capiteles jónicos que sostienen un frontón triangular, sobre el que se ha colocado el escudo de la familia fundadora del Colegio. El espacio interior se distribuye alrededor del patio, constituido por una doble galería de columnas. Para acceder al piso superior se construyó una escalera de estilo imperio. En la actualidad, este edificio acoge la Facultad de Filosofía y Letras. La Hospedería se encuentra a la derecha del Palacio. Construida en 1715 por Joaquín Churriguera, consta de dos plantas -en las que destacan las ventanas y los enrejados balcones- y también tiene un patio interior compuesto por galerías de arcos. Este lugar era utilizado por los estudiantes que habían acabado sus estudios, esperando encontrar un empleo.
Busqueda de contenidos
obra
Covarrubias construyó en el Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares una monumental fachada, cerrada por una galería de arcos rebajados sobre dos pisos de huecos platerescos, un amplio y proporcionado patio, articulado con dos órdenes de columnas que soportan medios puntos en la parte baja y dinteles con zapatas en la superior, y una magnífica escalera donde se concentraba un complejo conjunto decorativo a base de temas heráldicos, trofeos y elementos fantásticos de carácter anticuario.
obra
Este palacio sufrió un importante incendio, por lo que del palacio primitivo sólo se conserva la nave correspondiente a la entrada principal.
museo
El palacio arzobispal es el edificio donde tenían su residencia los obispos y arzobispos de las sedes episcopales. Suelen estar muy cerca de la catedral e, incluso, comunicados con ellas por pasajes o pasillos balconados. Este palacio arzobispal de Sevilla está enfrente de la catedral; fue construido en el siglo XVIII, por lo que se considera obra del Barroco. El monumento es famoso por una escalera muy bella en su interior. Además, posee una importante colección de pinturas y esculturas del Barroco sevillano.