Fotografía cedida por el Servicio de Promoción e Imagen turística del Gobierno de Navarra.
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monumento
Al pie de la sierra de Montejurra, en las cercanías de Estella, se encuentra el monasterio benedictino de Santa María de Irache, fundado en el siglo X. La iglesia es de estilo románico pero ya presenta algunos elementos cistercienses del siglo XII. Este grandioso templo medieval está dominado por la torre de estilo herreriano, inspirada en las torres de la Basílica de El Escorial. Alrededor de tres claustros, uno de ellos de estilo plateresco del siglo XVI, se organizan las diversas dependencias monásticas. El edificio pertenece a la Comunidad Foral de Navarra y será la sede del Museo Etnológico de Navarra.
obra
El monasterio de Santa María la Real de Las Huelgas se funda hacia 1180 por Alfonso VIII y su mujer Leonor Plantagenet, aunque hasta 1187 no se hace carta de dotación, en la que se menciona la observancia cisterciense.
obra
Desde su fundación en 1180 hasta la llegada de las religiosas, quizá hacia 1186-1187, las obras que se realizaron en Las Huelgas, a costa de Alfonso VIII, serían el claustro llamado las Claustrillas con sus dependencias y la capilla de la Asunción, que haría las veces de iglesia. Las Claustrillas es de traza todavía románica, con arcos de medio punto que voltean sobre columnas geminadas con capiteles, exclusivamente vegetales, y cubierta de madera. Su autoría se atribuye al maestro Ricardo a la vista de lo que manifiestan los documentos. Todas las dependencias claustrales han desaparecido, aunque en los muros de sus paredes todavía quedan restos de puertas cegadas que serían el acceso a las diversas estancias.
obra
La iglesia de Las Huelgas presenta una planta cruciforme, transepto acusado en planta y alzado; tres naves de ocho tramos separadas por soportes octogonales, con capiteles sin tallar y embutidos en los muros que separan las naves; la norte, dedicada a Santa Catalina y la sur a San Juan. La cabecera se compone de una capilla central con ábside poligonal precedido por un tramo recto.
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El deseo de los monarcas era construir un panteón real que estuviese regido por una comunidad importante. Por ello se quiso distinguir a Las Huelgas de otros monasterios cistercienses, de fundación anterior, y convertir esta abadía en la casa-madre de la Orden Cisterciense en España. Así, todos los monasterios quedarían sujetos a su jurisdicción, lo que acarreó a Alfonso VIII serios problemas durante muchos años.
obra
La Sala Capitular, una de las mejores construcciones del monasterio de las Huelgas, se comunica con el claustro de San Fernando por tres vanos; los laterales, en arco apuntado y de medio punto el central. Cuatro soportes la dividen en tres naves de igual altura, cubiertas por nueve tramos de bóvedas de ojivas. Dichos soportes están constituidos por un núcleo central cilíndrico al que se adosan ocho columnillas, cuyos capiteles, como los de los arcos de la entrada, quedaron sin tallar.