Este monasterio dedicado a Santa María de las Cuevas fue fundado en 1400 por don Gonzalo de Mena, arzobispo de Sevilla, con la colaboración del noble Ruy González de Medina. La orden de San Bruno se estableció en este monasterio a finales del siglo XV, permaneciendo en él hasta su exclaustración en 1835. El conjunto monástico sufrió un intenso saqueo durante la invasión francesa, quedando en una situación bastante desastrosa. Las instalaciones fueron adquiridas poco tiempo después por Charles Pickman con el fin de instalar una fábrica de loza gracias a la naturaleza arcillosa de la zona, destrozando buena parte del recinto. La Exposición Universal de 1992 ha permitido recuperar este magnífico edificio. La iglesia fue construida hacia el siglo XV, pareja a la Catedral, y presenta una sola nave cubierta con bóveda de crucería. La nave se remata con una cabecera revestida con bóveda de abanico. El acceso al templo se realiza por una fachada con el característico esquema abocinado del gótico, aunque en la decoración apreciamos ecos del mudéjar y del plateresco. Del importante patrimonio cultural que atesoraba la Cartuja, con obras de Martínez Montañés, Zurbarán, Durero, Alonso Cano, Alejo Fernández y otros muchos maestros, apenas quedan muestras en el templo, repartidas entre diferentes museos nacionales y extranjeros. Será a mediados del siglo XVIII cuando Ambrosio de Figueroa, maestro mayor de la Cartuja, ponga en marcha un intenso programa de reformas, en las que sobresale el muro defensivo que circunda el recinto, la monumental portada de ingreso, la portada de la iglesia abierta al este y la capilla pública. En este convento vivió Cristóbal Colón, estancia que fue homenajeada con un monumento en el siglo XIX por la viuda de Pickman. En la actualidad en la Cartuja tiene la sede el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo.
Busqueda de contenidos
monumento
En las cercanías de Calzadilla de la Cueza se encuentran las ruinas del antiguo monasterio de Santa María de las Tiendas. Sus orígenes se remontan a época medieval, concretamente al siglo XII, cuando la Orden de Santiago fundó en esta zona un hospital para peregrinos que fue el germen del monasterio. El hospital fue uno de los más famosos de la Ruta Jacobea y estuvo en funcionamiento hasta el siglo XIX, momento en que inició su ruina. Los peregrinos franceses eran los más asiduos a esta institución hospitalaria, ya que era muy referenciada en las guías de la época, denominándola "abadía del Gran Caballero". Entre sus tesoros destaca el retablo de la iglesia, atribuido a la escuela de Juan de Juni, hoy en la parroquial de San Miguel, en la cercana Calzadilla. La moderna ermita es una construcción actual, siguiendo el estilo neogótico, conservándose en su interior un escudo, fechado en el siglo XVII, perteneciente a la familia Sandoval.
obra
La planta de la iglesia del monasterio de Meira es de cruz latina, con tres naves muy largas, crucero perfectamente marcado y cabecera compuesta por un ábside central semicircular, precedido de tramo recto, enmarcado por cuatro capillas rectangulares, dos a cada lado, cerradas a oriente por un muro común recto.
monumento
La planta de la iglesia del monasterio de Meiras es de cruz latina, con tres naves muy largas (constan de nueve tramos), crucero perfectamente marcado (dos tramos por brazo) y cabecera compuesta por un ábside central semicircular, precedido de tramo recto, enmarcado por cuatro capillas rectangulares, dos a cada lado, cerradas a oriente por un muro común recto, esta planta se acomoda, en lo fundamental, al modelo más asiduamente utilizado en iglesias de la Orden del Císter: el llamado bernardo, el cisterciense por antonomasia. De él tan sólo se distingue por la configuración del ábside principal, que no termina en un muro plano, como acontece en el esquema canónico. La nave central ostenta bóveda de cañón apuntado y las laterales otras de arista, esquema que deriva en última instancia, como Armenteira, de la solución ensayada en aquel territorio por vez primera en la abacial de Cluny III.
monumento
La iglesia del monasterio de Melón se concibió con planta de cruz latina, con tres naves de siete tramos (desaparecidas casi totalmente a finales del siglo XIX) en el cuerpo longitudinal, crucero marcado, con una capilla semicircular en el costado oriental de cada uno de sus brazos, y cabecera compuesta por una capilla mayor rodeada de girola a la que se abren tres ábsides semicirculares (el central modificado en el siglo XVIII) separados por tramos con vanos. Este modelo de cabecera, no conocido en la Orden del Císter fuera de Galicia, remite, a través de la solución adoptada en la abacial de Oseira, de la que Melón es réplica reducida, al esquema presente en la catedral de Santiago. Las capillas del crucero explicitan la recepción de formulaciones de origen borgoñón.
obra
La iglesia del monasterio fue construida en la segunda mitad del siglo XII, siguiendo como modelo a Cluny, y su cabecera es uno de los escasos restos que se conservan de la fundación cisterciense.
obra
La iglesia del monasterio fue construida en la segunda mitad del siglo XII, siguiendo como modelo a Cluny, y su cabecera es uno de los escasos restos que se conservan de la fundación cisterciense.