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obra
El tema de la mujer fue el gran tema de Artemisia. El realismo que había aprendido de Caravaggio y de su padre, Orazio, no entró nunca en contradicción con el espíritu idealista que le llevó a recuperar la imagen de una mujer inteligente, independiente y capaz de realizar actos con repercusión en la historia y la política. Se suele atribuir sus imágenes más violentas, en las que la mujer sale vencedora de los hombres, a su pasado, en el que fue violada cuando era una adolescente. Pero la compleja imaginería que Artemisia trazó alrededor de una mujer fuerte y creativa va mucho más allá de aquella experiencia temprana. Sus mujeres son siempre símbolo de la inteligencia y el mayor exponente de este carácter es Minerva, Atenea en griego, la diosa de la inteligencia, la sabiduría y la guerra. Artemisia la retrata bajo el aspecto de una princesa, de facciones dulces y brazos poderosos. Sus mujeres tienden a repetir este modelo humano rotundo, señorial, como de "maggiorata". La diosa aparece con sus atributos, la lanza, cuya punta no podemos ver, el laurel con el que coronaba a los vencedores y el escudo con la cabeza de Medusa. En la rodela del escudo podemos ver la firma de la pintora, sobre la que simbólicamente se apoya la diosa.
acepcion
Identificada con Atenea Palas en la mitología griega, esta deidad romana representa la sabiduría y la vida intelectual. Es hija de Júpiter y Metis. La lanza, el escudo y el casco, son sus principales atributos. En ocasiones se la representa con una lechuza o un búho.
obra
Destinada al Atrio Cuadrado del Palacio Ducal de Venecia -junto a las Tres Gracias y Mercurio; Ariadna, Venus y Baco; y La fragua de Vulcano- esta alegoría fue realizada por Tintoretto por encargo del dux Girolamo Priuli, y se piensa que el programa iconográfico es una representación de las Cuatro Estaciones. Minerva, diosa de la sabiduría y las artes, aleja a Marte, dios de la guerra, en presencia de la Paz y la Abundancia. La imagen representa una alusión simbólica al buen gobierno del dux que aleja la guerra de sus territorios y consigue que afloren la paz, la abundancia y la prosperidad para su pueblo. Minerva preside la composición, creando Jacopo una figura escorzada cuyos vestidos permiten contemplar su anatomía. Marte se presenta como un caballero de la época, cubierto con armadura y portando una lanza; su volumen recuerda el arte de Miguel Ángel mientras que las dos figuras alegóricas desnudas están en sintonía con las Tres Gracias, mostrando sus cuerpos nacarados, que anticipan la mujer característica de la pintura de Rubens. Estos cuerpos contrastan con los brillos metálicos de las armaduras, resaltando las luces que resbalan por los dinámicos cuerpos de los personajes. Un fondo que parece de la ciudad de Venecia completa la escena, en una sensación atmosférica que diluye los contornos, reforzando el estilo rápido y abocetado del maestro.
obra
Se conservan más de cincuenta estudios pintados por Rubens para la Torre de la Parada, el pabellón de caza de Felipe IV en el monte de El Pardo, en las cercanías de Madrid. Cada una de las pinturas que formaban parte del encargo tuvieron su boceto preparatorio, la mayoría de ellos ejecutado en dos meses, entre noviembre y diciembre de 1636. Posteriormente, y contando con una importante colaboración del taller, estos bocetos serían trasladados a los definitivos lienzos que fueron enviados por barco a España en 1638.La historia de Aracné es una de las más impactantes de la serie, inspirada como sus compañeros en la "Metamorfosis" de Ovidio. Aracné era una joven que despuntaba en el tejido, considerando que sus trabajos eran más bellos que los de la propia Minerva (Atenea), la tejedora del Olimpo. Enterada Minerva de la opinión de Aracné, desafió a la joven, aceptando ésta el reto. Las dos tejedoras se colocaron una frente a otra y comenzaron su labor. Minerva ejecutó un maravilloso tapiz pero el de Aracné no se quedaba a la zaga. Esto encolerizó a la diosa que rasgo el tapiz de su rival y golpeó la cabeza de Aracné. La humillación sufrida por la joven tejedora hizo que se ahorcara. Arrepentida, Minerva convirtió a Aracné en araña para que pudiera tejer toda su vida.Rubens nos presenta el momento de la agresión, con la joven caída siendo golpeada con saña por la diosa, vestida con su habitual armadura y casco. En el fondo contemplamos a dos tejedoras, una de ellas mirando la agresión mientras la otra se afana en su trabajo. En la zona de la derecha se muestra el tapiz tejido por Aracné, donde se puede apreciar la reproducción del Rapto de Europa de Tiziano. El momento de tensión y violencia es captado en toda su dureza por los pinceles del maestro flamenco, todo un especialista a la hora de dotar de dinamismo sus obras gracias a los escorzos, las diagonales y la carga expresiva de sus composiciones, convirtiéndose en el máximo exponente del Barroco. La Caída de Faetón es otro de los bocetos de la serie.
obra
Tras su regreso de Roma, donde trabaja en la Capilla Sixtina, Botticelli realizará una serie de escenas mitológicas entre las que destacan el Nacimiento de Venus, Venus y Marte o esta imagen de Minerva y el centauro. En todas ellas el maestro parece hacer una interpretación de las ideas neoplatónicas introducidas en la Corte de los Médici por Marsilio Ficino y Picco della Mirandola, dos grandes humanistas que unieron las ideas platónicas con el pensamiento cristiano. De esta manera, Botticelli se convierte en un humanista más, interesado por los debates que se realizaban en la Florencia del Quattrocento. Esta tabla acompañaba a la Primavera en la decoración de una sala del palacio de Lorenzo di Pierfrancesco de Médici, formando un conjunto de increíble belleza plástica. La figura de Minerva - diosa de la sabiduría - se presenta vestida con un traje semitransparente adornado con tres anillos entrelazados que forman el escudo de los Médici; porta una alabarda y diversas ramas de olivo - símbolo de la paz - rodean su cabello y su cuerpo. Junto a ella vemos al centauro que gira su cabeza hacia la diosa con gesto de dolor, llevando en su mano derecha un arco y el carcaj en la espalda. La cornisa de un edificio cierra la composición por la izquierda mientras al fondo se aprecia un amplio paisaje marino y una supuesta valla formada por estacas puntiagudas. Al aparecer la diosa con la alabarda - arma empleada en exclusiva por los centinelas - y agarrar por el cabello al centauro, se puede deducir que nos encontramos ante una detención por lo que se sugiere que Botticelli ha representado el triunfo de la castidad sobre el vicio. Las figuras están dotadas de monumentalidad gracias al empleo de la luz, pero exhiben cierto hieratismo, careciendo de movimiento. La perspectiva está perfectamente captada, uniendo referencias arquitectónicas y paisaje. La delicadeza de las telas y la minuciosidad de los detalles indican el aprendizaje del artista como orfebre durante su juventud.