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Personaje
Militar
Político
Nacido en Montpellier, era hijo de Pedro II el Católico y de María de Montpellier. A la muerte de su padre en la batalla de Muret, 1213, fue retenido por Simón de Montfort, hasta que el papa Inocencio III le obligó a entregar al joven a los catalanes en 1214 a petición de la nobleza aragonesa. Pasó su minoría de edad en el castillo de Monzón, tutelado por los Templarios, en tanto que su tío Sancho, conde de Rosellón, regía los destinos del reino. Durante la regencia hubo frecuentes revueltas nobiliarias, que acabaron en principio con la paz de Alcalá (1217) pero que rebrotarán más tarde con especial virulencia, sobre todo a cargo de su hijo bastardo Fernán Sánchez de Castro durante los últimos años de su reinado. A los veinte años comenzó a gobernar, iniciándose un período de disputas con la nobleza aragonesa, con episodios como los sitios de Albarracín, 1220, y Montcada, 1223, y cayendo prisionero en 1224. Solventada la cuestión interior, el debilitamiento del poderío musulmán tras la derrota en las Navas de Tolosa (1212) permite al rey emprender en 1229 la expansión del reino por el Mediterráneo, con la conquista de Mallorca, Menorca (1231) e Ibiza (1235), y por la Península, ocupando Burriana y Peñíscola, el reino de Valencia (1238) e incorporando entre 1244-45 Játiva y Biar. Conquista también Murcia en 1266, aunque la cede a Alfonso X de Castilla por el tratado de Almizra (1244) Su interés principal se asienta en la expansión comercial y política en el Mediterráneo. Así, la conquista de Mallorca, lograda gracias a la potencia naval catalana, le permite establecer y controlar las estratégicas rutas comerciales del occidente mediterráneo. Asentados los territorios conquistados, el principal problema del rey fue preparar el reparto de sus dominios entre sus hijos, establecido mediante el testamento de 1247. En dicho documento, Jaime I legaba a Alfonso, hijo de su primer matrimonio con Leonor de Castilla, el reino de Aragón; para Pedro, fruto de su unión con Violante de Hungría, el condado de Barcelona, el reino de Mallorca y el condado de Ribagorza; y a Jaime y Fernando, hermanos de éste, respectivamente les correspondían el reino de Valencia y el condado de Rosellón. El descontento de Alfonso le hizo recurrir al monarca castellano y provocó una revuelta nobiliaria, solventada por las cortes de Alcañiz (1250), en las que se estableció que a Alfonso le corresponderán Aragón y Valencia; a Pedro, Cataluña y a Jaime el reino de Mallorca y el señorío de Montpellier. La cuestión aun no quedará resuelta, debido a los acontecimientos que años más tarde se sucederán. En 1258, Jaime I firma el Tratado de Corbeil con Luis IX de Francia, con el que da fin a la reclamación de los condes de Barcelona de los territorios al norte de los Pirineos (Languedoc y Provenza, excepto el señorío de Montpellier), a cambio de la renuncia de San Luis de Francia a los condados catalanes, sobre los que tenía derechos adquiridos como descendiente de Carlomagno. En 1260 fallece el infante Alfonso, debiendo organizarse de nuevo la herencia de los territorios de Jaime I. Así, quedan para su hijo Pedro (III) los reinos de Aragón y Valencia y el condado de Barcelona; y le corresponden a Jaime (II de Mallorca) el reino de Mallorca y los condados de Rosellón, Colliure, Conflent y Cerdaña, unidos vasalláticamente al condado de Barcelona. La rebelión musulmana en el reino de Murcia, dominado por Alfonso X de Castilla gracias al tratado de Almizra firmado entre ambos monarcas, empuja a éste a solicitar la ayuda de Jaime I. La colaboración del rey catalano-aragonés consigue pacificar la región en 1266, entregando de nuevo el territorio al monarca castellano. En 1269 promovió una cruzada a Tierra Santa, que fracasó a causa de una gran tormenta. Pretendió también ser coronado por el papa Gregorio X en el Concilio de Lyon (1274), pero éste se negó al no haberse realizado el pago del censo establecido por Pedro II. La revuelta de los nobles, característica de los primeros años de su reinado, rebrota nuevamente en los últimos a cargo sobre todo de su hijo bastardo, Fernán Sánchez de Castro, quien se enfrentará al infante Pedro. Por otro lado, los musulmanes del reino de Valencia se rebelan contra el control de Jaime I, obligando al rey a emprender personalmente la campaña de pacificación. En otro orden de cosas, instituyó la moneda barcelonesa de "tern" en 1258 y fomentó con su política expansionista el comercio con Baleares y plazas africanas, concediendo el derecho de nombrar cónsules a los consellers barceloneses. Enfermo, abdica en sus hijos Pedro y Jaime y muere en Valencia en 1276. Enterrado en Poblet, sus restos fueron trasladados en 1835 a Tarragona y reintegrados a Poblet en 1952.
obra
Miniatura del Libro de los privilegios de los reyes de Mallorca. representa a Jaime I, rey catalano-aragonés, en compañía de sus nobles.
obra
Un conjunto de pinturales murales y tablas inauguran el gótico en Cataluña. Entre ellas, algunas están vinculadas a un linealismo más canónico como es el caso del conjunto de pinturas murales del Palacio de Aguilar de Barcelona, de las que se muestra un detalle en la imagen, o del retablo de San Jaime de Frontanyá, hoy en el Museo de Solsona.
Personaje
Político
De sus padres, Jaime el Conquistador y doña Violante de Hungría, heredó las islas Baleares, el condado de Rosellón y el señoría de Mompeller. Para recibir esta donación tuvo que enfrentarse a su hermano Pedro III, que se quedaba con el territorio de Aragón, y a su sobrino (hijo del anterior) Alfonso III. Ambos pusieron grandes impedimentos para que Jaime II recibiera su herencia, ya que no estaban de acuerdo con la división de los territorios que había realizado su padre. A pesar de estos problemas, el monarca contó con el apoyo de los papas y de los reyes de Francia. Este conflicto finalmente llegó a su solución en 1298, año en que se firmó un tratado que reestablecía las relaciones entre las dos coronas. Bajo su reinado se produjeron grandes progresos económicos. Jaime II se encargó de restaurar el castillo de Bellver y fundó numerosas localidades.
Personaje
Militar
Político
Nacido en 1260, era hijo de Pedro el Grande. Sucedió a su hermano Alfonso III el Franco al frente de la corona de Aragón. En 1286 fue proclamado rey de Sicilia, pero hubo de enfrentarse a la oposición de Francia y del papa Bonifacio VIII. Finalmente, firmo el Tratado de Agnani en 1295, por el que renunciaba a Sicilia y se obligaba a devolver las Baleares a Jaime II de Mallorca. En 1302 la paz de Caltabellota le compensó con su proclamación como rey de Cerdeña y Córcega, mientras que su hermano Federico era nombrado rey de Sicilia. Expandió su reino por tierras peninsulares aprovechando la minoría de edad del rey castellano Fernando IV, consiguiendo anexionar Alicante a sus territorios. Durante su mandato, los almogávares, con Roger de Flor al frente, alcanzaron el Mediterráneo oriental y fundaron los ducados de Atenas y Neopatria (1311-1460). Así mismo, estableció contactos con Egipto, Armenia y Tartaria. Prohibió la Orden de los Caballeros del Temple y creó la de Montesa. En 1319 estableció la indivisibilidad de los territorios que formaban su reino.
obra
El rey de Aragón Jaime II, presidiendo Cortes en Barcelona. Iustración de Lliber vert.
Personaje
Político
Hijo del infante don Fernando y nieto de Jaime I, sucedió a su tío Sancho en el trono en 1324. Jaime II de Aragón y Carlos IV de Francia le reconocieron como el nuevo monarca de Mallorca. Luchó contra los árabes y se enfrentó al contingente genovés. Con Pedro IV de Aragón las relaciones de rivalidad fueron cada vez más intensas. Debido a esta enemistad, Jaime fue acusado de traición por el rey aragonés y fue citado a declarar. En aquel momento Jaime II se enfrentaba al rey de Francia para conquistar el señorío de Mompeller y no acudió al juicio. Esta situación favoreció a Pedro de Aragón, que logró despojar a su contrincante de sus posesiones. El monarca de Mallorca no pudo hacer nada por recuperarlas y tuvo que vender el señorío de Mompeller al rey de Francia para regresar a Mallorca. Sin embargo, murió mientras luchaba en los campos de Llucmajor. Le sucedió su hijo Jaime IV.
Personaje
Político
En los campos de Llucmayor, donde su padre Jaime III perdió la vida, él fue apresado. Permaneció en prisión durante dos años en Barcelona. Allí su tío Pedro IV de Aragón le confirió el mismo trato humillante que había dado a su padre. En 1362 consiguió escapar y llegó a Nápoles. En esta ciudad contrajo matrimonio con Juana, futura reina de Nápoles. Su sueño era conquistar Mallorca para ocupar el trono que le correspondía. Para llevar a cabo sus intenciones se alió al príncipe de Gales, para que Pedro de Castilla volviera a su trono. A cambio, Pedro de Castilla le ayudaría a recuperar Mallorca, pero no fue así. Poco después fue hecho prisionero por Enrique de Trastámara, rey de Castilla, por que su esposa tuvo que pagar un rescate. Jaime no abandonó nunca en su empeño por llegar a Mallorca, pero su repentina muerte, probablemente a causa de un veneno, se lo impidió.