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monumento
Palacio construido al mismo tiempo que el Petit Palais, frente a él, con motivo de la Exposición Universal realizada en París en el año 1900. Es de grandes dimensiones, caracterizado por amplias columnas, frisos y composiciones escultóricas. Actualmente se realizan allí importantes exposiciones artísticas y muestras de pintura. Anteriormente se utilizaba su amplio recinto para ferias, salones del automóvil y otras exposiciones. El Grand Palais es obra de Deglanet y de Louvet, y ostenta una fachada de 240 metros de largo por 20 de alto. En cuanto a su decoración, cuenta con un techo de cristal y una fachada clásica de piedra con profusión de hierro forjado estilo art nouveau, y colosales estatuas de bronce de caballos alados y carros en sus cuatro esquinas. La parte oeste está permanentemente ocupada por el Palais de la Découverte, donde se presentan los últimos avances científicos.
obra
La fuerza social y económica de los gremios en los Países Bajos superó la época medieval y perduró hasta el Barroco. Sus deseos de perpetuarse, especialmente en el campo artístico, nos ha permitido contar con un buen número de trabajos, tanto de índole civil como religiosa. Buen ejemplo de ello son las casas que rodean al ayuntamiento de Bruselas constituyendo la Grande Place, uno de los espacios más interesantes de la arquitectura en Flandes. Como muestra de la arquitectura flamenca, estas casas combinan elementos tomados de las tradiciones constructivas locales con otros inspirados en la arquitectura italiana, tal y como lo podemos observar en los remates y las decoraciones de cada uno de los edificios, poniendo de manifiesto su vinculación con el manierismo aunque el acento decorativista sea mayor que en el caso italiano. La mayoría de las casas serían reconstruidas tras el bombardeo que la ciudad de Bruselas sufrió en 1695.
obra
Las bellas figuras de los muertos son tratadas con gran cariño por Goya, destacando la delicadeza de las líneas en un asunto de enorme brutalidad como el que aquí se presenta, titulando la estampa con sátira. Todas estos aberraciones debieron ser vistas por el pintor o le fueron contadas, creando en el espectador una fortísima sensación de odio y rechazo a la guerra.
obra
El Jas de Bouffan era una residencia de verano adquirida en 1859 por el padre de Cézanne. El pintor decoró algunas de sus estancias -véase el Otoño- y allí acudía con frecuencia para sentirse aislado pero al mismo tiempo cerca de los suyos. Este refugio fue vendido en 1899 para solucionar un fleco de la herencia paterna, con la consiguiente oposición del artista. Los árboles que rodeaban el edificio sirvieron de inspiración para el maestro en numerosas ocasiones como observamos en esta espléndida imagen. Las líneas verticales de los troncos organizan la composición, centrando el espacio a su alrededor y abriendo en los laterales la perspectiva hacia la lejanía. Las siluetas de los troncos se remarcan por una línea oscura con la que se pretende eludir la pérdida de forma que se estaba produciendo en algunos trabajos impresionistas, especialmente en las obras de Monet. Será el color el que tenga ese objetivo, evitar que los volúmenes desaparezcan y que la pintura caiga en la abstracción, articulando el volumen y el espacio a través de la relación entre forma y color. La paleta del maestro es bastante limitada, trabajando con verdes, sienas, azules y malvas, aplicados tanto de manera fluida como a base de cortos y dinámicos trazos con los que se consigue mayor movimiento como podemos apreciar en las ramas o en las nubes que se dejan entrever en el cielo.