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Avión bombardero-torpedero y de reconocimiento, el Albacore fue la respuesta de la industria aeronáutica británica a un requerimiento de 1936 de la Aviación naval inglesa para sustituir al excelente Swordfish. Sin embargo, nunca pudo superar a éste, por lo que ambos fueron utilizados en misiones de reconocimiento y vigilancia marítima, superando el Swordfish al Albacore en cuanto a vida operativa. En principio, y sobre el papel, el Albacore presentaba mejoras con respecto al Swordfish, como la cabina cerrada, diseño más aerodinámico, flaps hidráulicos o un motor más potente. Aprobado el proyecto, se inció la construcción de dos prototipos, el primero de los cuales comenzó a volar en diciembre de 1938. La serie Mk I, finalmente la única que entró en la cadena de producción, produjo un total de 798 aparatos hasta su retirada en 1944 de la primera línea. Los primeros aviones estaban basados en tierra, mientras que sólo a partir de 1941 se logró que fueran operativos desde portaaviones.
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Bombardero ligero diurno para dos o tres tripulantes, responde a unas especificaciones de la RAF de 1932 para sustituir a los anticuados biplanos de la Hawker. Su primer vuelo se produjo en marzo de 1936, pero, al entrar en servicio en 1937, se encuentra ya algo anticuado. A pesar de ello llegaron a fabricarse 1.818 unidades, además de otros 18 construidos bajo nacionalidad belga. Las cinco series que conoció el Battle intervinieron escasamente en los primeros años de la guerra, siendo destinadas a misiones de importancia menor a partir de 1940. Desde entonces se reconvirtieron en aparatos de entrenamiento (Battle T) y remolcador de blancos (Battle TT), misiones para las que además se fabricaron otros 100 y 266 unidades, respectivamente.
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El Fairey Fox es un caza de reconocimiento y bombardero ligero, fabricado en la década de los años 20. En principio surgió en dos variantes diferentes: la biplaza Mk I, con motor Curtiss D-12, y la triplaza Mk II, con motor Rolls-Royce Kestrel. Este último fue fabricado, en versión biplaza, por una empresa belga, combatiendo bajo esta nacionalidad al principio de la II Guerra Mundial. Por su parte, los británicos continuaron desarrollando sus versiones del Fox, dando lugar al caza de reconocimiento Mk III, el Mk IIIC, con cabina cerrada, y el Mk IV de entrenamiento. Más tarde surgieron el Mk VI, caza de reconocimiento con motor Hispano-Suiza, el monoplaza Mk VII y, por último, el Mk VIII, variante mejorada del Mk VI. Existió también una versión de reconocimiento con base en portaaviones, denominada Fairey Seafox. Muy anticuado cuando estalla la guerra civil, sufrió cuantiosas pérdidas a cargo de la Luftwaffe alemana.
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El fairey Swordfish es el más antiguo de los aparatos que figuraban en la Aviación naval inglesa. Fue una de las armas fundamentales de las guerras navales en el Atlántico, participando en la caza del Bismarck. Uno de estos aparatos, proveniente del Ark Royal, alcanzó al Bismarck y le dañó seriamente, permitiendo que fuera alcanzado posteriormente por los buques ingleses.
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De este avión de reconocimiento y bombardero se fabricaron 1.080 aparatos. Respecto a su antecedente, Swordfish MK I, presentaba nuevas modificaciones en la estructura para facilitar el transporte de armamento. El Swordfish MK II podía llevar dos tipos de cohetes, unos más apropiados para el ataque a barcos y otros para combatir submarinos. Algunos fueron remodelados con el fin de adaptarlos a misiones concretas. Protagonizaron algunas victorias al hundir el primer submarino o durante del ataque a Tarento en 1940, donde acabaron con la flota italiana.
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Este modelo representa una evolución respecto al Swordfish MK II. Como su antecesor fue fabricado por la Blackburn y se diferenciaba de este por su capacidad antisubmarina. Para potenciar este aspecto se había introducido un radar ASV.MKX aire-superficie en el tren de aterrizaje. Se empleó para misiones como portaaviones de escolta, para defender a convoyes aliados de posibles ofensivas de los germanos. Estuvieron en servicio hasta mayo de 1945, fecha en la que fue disuelta la última unidad.
obra
Durante el invierno de 1879-80 Monet trabajó con intensidad para olvidar sus problemas económicos y la reciente muerte de su esposa. La lluvia le obligó a refugiarse en la casa de Vétheuil, donde realizó una serie de bodegones empleando como modelos faisanes o frutas. En estas obras se acerca a sus primeros trabajos -véase Esquina del estudio o Trofeos de caza- recuperando la forma y el volumen que parecía estar perdiendo en trabajos al aire libre como el Manzano en flor al borde del agua. Las aves se colocan ordenadamente sobre una mesa cubierta con un paño blanco en el que observamos algunas sombras coloreadas, contrastando la delicadeza de la pincelada que conforma las aves muertas con el fondo, donde observamos trazos más rápidos y empastados. El realismo parece tomar cuerpo en estos trabajos, posiblemente ante el aluvión de críticas recibidas de sus compañeros -Renoir o Cèzanne entre ellos- por su tendencia hacia la abstracción al interesarse en exceso por la luz y el color.
lugar
Descubierto ya en 1900, este yacimiento ha sido enteramente excavado por la Escuela Italiana de Arqueología, bajo la dirección de L. Pernier primero y D. Levi después. Sobre una terraza de gran amplitud, asomada al ancho valle de Mesará y al sur del macizo de Psiloriti, el palacio de Faistós contaba con una extensión de unos 8.300 metros cuadrados, actualmente mermada al este y al sur por la erosión de la colina, hasta el punto de hacer desaparecer buena parte de las alas situadas al sudeste y la esquina de esta zona del patio central. La reconstrucción del Nuevo Palacio se hizo respetando buena parte de la planta de la etapa anterior, con varios patios exteriores además del central, todos ellos pavimentados en piedra. Del Antiguo Palacio se ha encontrado abundante material, principalmente cerámico, mucho más numeroso que en el propio Cnosós o en Malia. Las distintas terrazas de la colina de Faistós están unidas por escaleras y hacia el sudeste se extiende una barriada de casas y almacenes, íntimamente unidos al núcleo central. El primer palacio de Faistós fue destruido al menos en tres ocasiones antes de la fecha de 1700, y reconstruido otras tantas veces, sobreelevando los antiguos muros encima de nuevos suelos hechos de mortero de barro, tal como serán los pavimentos del Nuevo Palacio, mucho más extenso y espectacular.
contexto
Descubierto ya en 1900, este yacimiento ha sido enteramente excavado por la Escuela Italiana de Arqueología, bajo la dirección de L. Pernier primero y D. Levi después. Sobre una terraza de gran amplitud, asomada al ancho valle de Mesará y al sur del macizo de Psiloriti, el palacio de Faistós contaba con una extensión de unos 8.300 metros cuadrados, actualmente mermada al este y al sur por la erosión de la colina, hasta el punto de hacer desaparecer buena parte de las alas situadas al sudeste y la esquina de esta zona del patio central. La reconstrucción del Nuevo Palacio se hizo respetando buena parte de la planta de la etapa anterior, con varios patios exteriores además del central, todos ellos pavimentados en piedra. Del Antiguo Palacio se ha encontrado abundante material, principalmente cerámico, mucho más numeroso que en el propio Cnosós o en Malia. Las distintas terrazas de la colina de Faistós están unidas por escaleras y hacia el sudeste se extiende una barriada de casas y almacenes, íntimamente unidos al núcleo central. El primer palacio de Faistós fue destruido al menos en tres ocasiones antes de la fecha de 1700, y reconstruido otras tantas veces, sobreelevando los antiguos muros encima de nuevos suelos hechos de mortero de barro, tal como serán los pavimentos del Nuevo Palacio, mucho más extenso y espectacular.