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Comillas es una localidad situada entre cuatro pequeños cerros a pocos metros de la costa, a orillas del Cantábrico. En esta pequeña villa encontramos uno de los principales focos de Modernismo fuera de Cataluña. Su principal impulsor fue don Antonio López López, primer marqués de Comillas. Asentado en Barcelona, el marqués mantenía un estrecho contacto con los jóvenes que estaban desarrollando nuevas formas arquitectónicas, y no dudó en llamarlos cuando decidió engalanar su villa natal. Uno de los primeros edificios construidos fue el palacio de Sobrellano, obra de estilo ecléctico con influencias del gótico inglés. A su lado se alza la Capilla Panteón, una réplica a menor tamaño de las catedrales góticas alemanas. La Universidad es uno de los edificios representativos de la villa. Se trata de una ecléctica construcción en la que se imponen los estilo gótico y mudéjar. Domènech i Muntaner es el autor de la Fuente de los Tres Caños, levantada en homenaje a Joaquín de Piélago, por conseguir la traída de aguas a la villa. Domènech también es el autor del Cementerio de San Cristóbal, diseñado en perfecta simbiosis con el paisaje de la cornisa cantábrica y las ruinas de la antigua iglesia parroquial. Pero, sin duda, El Capricho es el edificio emblemático de Comillas. Antoni Gaudí es su autor, concibiéndolo como un organismo vivo en el que las actividades diarias siguen el recorrido del sol. En su suntuosa decoración destaca el recuerdo oriental, así como el motivo del girasol, constantemente repetido.
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En la Conferencia interaliada de Moscú (18-30 octubre 1943), a propuesta soviética, con alguna modificación británica, los ministros de Asuntos Exteriores de Gran Bretaña, Estados Unidos y la URSS (Eden, Hull y Molotov, respectivamente) decidieron la creación de una Comisión político-militar conjunta que, en el futuro, habría de ocuparse de estudiar aquéllos asuntos referentes a Europa que surgiesen durante el desarrollo de la guerra, así como de dirigir a los gobernantes de sus naciones las recomendaciones oportunas. La sesión constituyente de este organismo tuvo lugar el 14 de enero de 1944, estableciendo su sede permanente en Lancaster House, Londres. Como representantes fueron designados J. G. Winant (EEUU), William Strang (Gran Bretaña) y F. T. Gusev (URSS). Un nuevo miembro se incorporó a partir del 27 de noviembre de 1944, R. Massigli, como representante francés del gobierno de De Gaulle. La Comisión se encargaba de deliberar los asuntos expuestos en cada reunión por los miembros respectivos, quienes, en definitiva, los miembros respectivos, quienes, en definitiva, trasladaban a ella las directrices marcadas por sus gobiernos. Puesto que su ámbito de actuación era europeo, los trabajos de la Comisión se centraron sobre el problema alemán, fundamentalmente la situación en que quedaría este país al finalizar la guerra. Este asunto ya preocupaba a los aliados desde 1941, cuando se produjo una visita de Eden a Stalin. Así, se llegaron a acuerdos sobre la capitulación sin condiciones de Alemania o la división en zonas bajo control de los diferentes aliados. En total, la Comisión llegó a reunirse en 120 ocasiones hasta que, durante la Conferencia de Potsdam (17 julio-2 agosto 1945), Stalin, Churchill y Truman decidieron su disolución.
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El llamado Comité Polaco de Liberación Nacional, también conocido como Comité de Lublin, fue creado en Cholm el 21 de julio de 1944 y emplazado en Lublin cuatro días más tarde. Su objetivo era coordinar la acción de los diferentes grupos opositores y resistentes al ocupante alemán. Entre 1944 y 1945 el Comité de Lublin fue el eje sobre el que giró el gobierno comunista de Polonia. Fue además el creador del Ejército Popular polaco, el 22 de julio de 1944, integrando los ya existentes Ejército polaco, fundado en la URSS en 1943, y el Ejército Popular clandestino, creado en 1942 como Guardia Popular por el partido obrero polaco y transformado dos años más tarde en Ejército Popular.
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El giro desfavorable que da la guerra para los intereses de Alemania impulsa, entre el 12 y el 13 de julio de 1943, a un grupo de emigrados alemanes en la URSS a fundar en Krasnogorsk, con la colaboración de la Administración política superior del Ejército Rojo, el National Komitee "Freies Deutschland" - Comité Nacional de la "Alemania Libre"-, un grupo que tiene por objetivo evitar el desastre al que se ve abocada Alemania e intentar acabar la guerra cuanto antes y en las mejores condiciones posibles. A este grupo se adhieren numerosos alemanes establecidos en la URSS, así como muchos soldados alemanes apresados en Stalingrado. Un nuevo impulso para sus planes se da a partir de septiembre de 1943, cuando este grupo se fusiona con el Círculo de Oficiales alemanes, en el que figuran importantes personajes como Seydlitz, Korfes o Lattmann. Entre sus actividades está la propaganda en contra del nazismo y a favor de la firma de una paz favorable para los intereses alemanes, incluyendo la caída de Hitler. Sin embargo, sus actividades no llegaron más allá ni obtuvieron ningún éxito. Finalmente, este grupo fue disuelto el 2 de noviembre de 1945.
contexto
La decidida voluntad de la Iglesia por imponer la fe católica se tradujo en un incremento cuantitativo y cualitativo de la comitencia. Con un esfuerzo económico y un despliegue artístico sin precedentes, desde mediados del siglo XVI hasta 1660 la mayoría de las iglesias de Italia se restauraron, se remodelaron y ampliaron con oratorios y capillas, y se decoraron. Este fenómeno fue particularmente brillante en Roma que, durante el pontificado de Sixto V (1585-90), fue del todo transformada "ad maiorem Dei et Ecclesiae gloriam". Como ciudad símbolo que era de la catolicidad, gozó del mecenazgo de Clemente VII, Pablo V, Gregorio XV y Urbano VIII, que, a la vez que ratificaron su función primaria, la confirmaron en su papel de centro de difusión artística y la convirtieron en el mayor núcleo consumidor y productor de arte, por encima de cualquier otra ciudad de Italia y del mundo.Si durante el Renacimiento, en la imaginación de los humanistas, Roma había renacido de sus antiguas y veneradas ruinas paganas, en el Seicento el rinnovamento de la Urbs se inspiró, se hizo obra, en el espíritu de la Contrarreforma, aunque sin que nunca se perdiera de vista la vivificadora aura clásica. Pero, a este clima espiritual debe añadirse la desmedida ambición de las grandes y ricas familias romanas, o no, que -siguiendo la tradición consagrada por los Colonna, Borgia, Della Rovere, Medici o Farnese -se transformaron en dinásticas castas principescas, dominadas por un febril nepotismo, como los Borghese, Ludovisi, Barberini, Pamphili, Chigi, Rospigliosi, Alteri, Odescalchi y otros más. Sin olvidar, también, la política magnilocuente, entre religiosa y laica, de la Santa Sede que -celebrando la grandeza de la Iglesia y el Papado- vendría marcada por la personalidad del pontífice de tumo y de su linaje. En el mecenazgo papal se evidencia, ante todo, la firme voluntad de exaltar la catolicidad y la capitalidad de Roma, pero también la de proclamar, a su socaire, la magnificencia y fortuna familiares. Bien lo prueban las iniciativas conmemorativas de las monumentales y vistosas inscripciones lapidarias que ornan los edificios por entonces erigidos, completados, transformados, remozados o, simplemente, lustrados. Porque, junto a las grandiosas obras de San Pietro, y a su alrededor, por toda Roma proliferaron palacios y villas suburbanas, capillas, fuentes monumentales, etc., erigidos a costa de las grandes familias de la aristocracia pontificia y curial de Roma.Esta es, sin duda, la razón por la que la renovación seiscentista que sufrió Roma, ejecutada en el espíritu contrarreformista, asumiría el Barroco como estilo obligado y caería en la retórica adulación.
termino
acepcion
Persona a las que se ceden funciones, poniendo a su cargo y cuidado algún negocio.
obra
Debido al interés mostrado por Brueghel a la hora de captar la realidad de la naturaleza, en su obra se pueden apreciar tanto paisajes como escenas de la vida cotidiana, pasando por floreros o asuntos alegóricos. En esta Comitiva Nupcial nos muestra una boda popular, de aldea, situando al grupo en danza alrededor de una iglesia gótica, mientras otros aldeanos contemplan la escena o bailan para festejar el nuevo enlace. Este interés por reflejar la vida cotidiana lo toma de su padre, Pieter Brueghel, pero sin el fuerte contenido crítico de sus obras. La elevada calidad de la descripción de la escena es señal inconfundible de la afición de Brueghel por el detallismo, empleando una factura redonda que hace muy atractiva la composición al espectador. A la hora de componer la imagen, recurre a una serie de planos paralelos en profundidad, muy a la moda del Renacimiento. La luz también protagoniza la escena, al emplear unos focos lumínicos propios del atardecer que distorsionan los fondos del paisaje por efecto de la bruma.