Busqueda de contenidos

obra
Entre las creaciones más originales de fines del siglo XV en Castilla, con prolongación en el siguiente, están un tipo de fachadas, con antecedentes posiblemente islámicos, que tienen un desarrollo autónomo respecto al edificio que comienza a partir de ellas. Llamadas a veces fachadas estandartes o tapiz, suelen tener un retranqueo en la zona de la entrada a modo de pórtico sumario. El tapiz o estandarte lo constituye todo el gran frente profusamente ornamentado. La del colegio de San Gregorio de Valladolid es una de las más antiguas y se relaciona con ámbitos burgaleses. Su construcción debió finalizarse hacia 1499, vinculándose a Gil de Silóe como el autor. Dos contrafuertes divididos en tres alturas enmarcan la fachada. El vano de la puerta se cobija en un arco carpanel sobre el que encontramos un arco trilobulado con forma conopial en el lóbulo central. La parte superior está dividida en tres calles , con dos alturas en las laterales y una sola en la central. El conjunto se remata con una crestería. El cuerpo bajo de los contrafuertes está decorado con las figuras míticas de los salvajes, armados y con el cuerpo cubierto de vello. En el segundo cuerpo encontramos soldados mientras que en el tercero vuelven a aparecer los salvajes, en este caso vestidos y armados. La puerta de ingreso presenta jambas y dintel decorados con el motivo de la flor de lis. El dintel se cierra con dos enigmáticos personajes sentados que contienen una filacteria. En el tímpano se representa a San Gregorio recibiendo la ofrenda de fray Alonso de Burgos, fundador del Colegio, presentado por santo Domingo de Guzmán. Al otro lado se ubica San Pablo. Las dos calles laterales se inician con la representación de dos figuras simétricas que abren las fauces de un león. Sobre ellos se sitúan ángeles tenantes con la flor de lis y heraldos que visten dalmáticas con el escudo de España. En la calle central se presenta una fuente, en cuyo entorno juegan grupos de niños. De la fuente surge el tronco de un granado que en su parte alta muestra el escudo de los Reyes Católicos, sostenido por dos leones rampantes. De las ramas del granado cuelgan el yugo y las flechas, emblemas de los monarcas.
obra
El Colegio se organizaba alrededor de un patio central de planta cuadrada y dos alturas. La inferior presenta esbeltos pilares torsos sobre los que se apean arcos rebajados, con escasa decoración de bolas, cruces dominicas y lises en los capiteles, con escudos heráldicos de fray Alonso en las esquinas y centros de los paños. En la segunda altura encontramos el mismo esquema arquitectónico, pero los vanos están geminados y unidos entre sí por antepechos calados. Sobre los antepechos apoyan columnillas que soportan tímpanos con abigarrada decoración. El cuerpo alto se remata con un friso corrido con yugos y flechas, emblemas de los Reyes Católicos. En 1504 Juan de Arandía añadía una crestería con las iniciales de los Reyes Católicos y coronas, desaparecida en el siglo XIX. Se apuntan como autores a Guas, Silóe y Solórzano. Fotografía cedida por el Archivo Fotográfico del Museo Nacional de Escultura.
obra
En la segunda altura del patio del Colegio de San Gregorio encontramos el mismo esquema arquitectónico que en la planta baja, pero los vanos están geminados y unidos entre sí por antepechos calados. Sobre los antepechos apoyan columnillas que soportan tímpanos con abigarrada decoración. Fotografía cedida por el Archivo Fotográfico del Museo Nacional de Escultura.
obra
En el tímpano de la fachada del Colegio se halla la representación de la donación institucional: en el centro de la composición se sitúa San Gregorio, con los símbolos papales que le identifican, recibiendo la ofrenda de fray Alonso de Burgos, fundador del Colegio, presentado por santo Domingo de Guzmán, fundador de la orden a la que pertenecía. Al otro lado se ubica San Pablo, titular del cercano convento en el que profesó el donante. Fotografía cedida por el Archivo Fotográfico del Museo Nacional de Escultura.
monumento
La fundación del Colegio de San Gregorio de Valladolid se la debemos a fray Alonso de Burgos, confesor de Isabel la Católica, Canciller Mayor del Reino y obispo de las sedes de Córdoba, Cuenca y Palencia. Muy vinculado al convento dominico de San Pablo, lugar en el que había recibido los grados canónicos, decidió construir cercano a esta institución el Colegio de San Gregorio, fundación aprobada por el papa Inocencio VIII en una bula de 15 de diciembre de 1487. El Colegio pronto se hizo con una respetable fama como centro de formación teológica para la Orden Dominica. Desconocemos con exactitud quién dio las trazas del edificio, apuntándose a Juan Guas o Simón de Colonia, autor de la sacristía en 1499. En la actualidad, el edificio ha sufrido diversas modificaciones, debido en un primer momento a la desamortización y después a albergar en su interior el Museo Nacional de Escultura. Conservamos del momento de su construcción el llamado Patio de los Estudios, verdadero distribuidor del conjunto arquitectónico, cuya crujía de acceso se resuelve con tres arcos escarzanos con decoración vegetal, arcos sostenidos por pilares de sección lobulada. El mismo tipo de pilar sujeta dinteles de madera en el resto de las crujías. El edificio se organiza alrededor de un patio central con planta cuadrada y dos alturas. En la inferior encontramos esbeltos pilares torsos que sostienen arcos rebajados, con decoración de bolas, cruces dominicas y escudos de fray Alonso. El segundo piso presenta la misma estructura con una novedad: los vanos están geminados y unidos entre sí por antepechos calados, sobre los que se apoyan columnillas cuyos capiteles sostienen tímpanos profusamente decorados. El cuerpo alto se remata con un friso decorado con el yugo y las flechas, emblema de los Reyes Católicos. Las dos plantas del edificio se comunican por una escalera, dispuesta en dos tramos paralelos. La balaustrada y la parte baja de los muros presentan una decoración típicamente gótica, a base de tracerías con rombos, mientras en las paredes encontramos un almohadillado ya renacentista y la cubierta nos muestra un sensacional artesonado mudéjar. El extremo izquierdo del Colegio está ocupado por la capilla funeraria de fray Alonso, adosada al lado de la Epístola de la iglesia conventual de San Pablo. Juan Guas y Juan de Talavera crearon una estructura limpia, con dos tramos rectangulares y ábside poligonal, estructura cubierta por bóveda de crucería. Simón de Colonia también participó en esta construcción, cuya decoración se concentra en la tribuna del coro y en el órgano. Pero lo más espectacular del edificio es la fachada, en la que posiblemente intervino Gil de Silóe.
monumento
Ubicado en el lado sur la plaza del Obradoiro, a la derecha si nos situamos frente a la Catedral, se encuentra el Colegio o Pazo de San Jerónimo (Xerome). Fundado por Alfonso III de Fonseca en el siglo XV, es un edificio de traza barroca. A la plaza del Obradoiro se abre una maravillosa portada románica del siglo XV, procedente del viejo hospital de la Azabachería. Hoy en día es la sede del Rectorado de la Universidad de Santiago de Compostela.
obra
La iglesia del Colegio de Santa Victoria se completa con una bóveda semiesférica, sostenida por un complejo tambor de rítmica secuencia de arcos y dinteles perforados con ventanas y hornacinas; fue diseñada por el arquitecto francés Dreveton, pero ésta no pudo terminarse debido a su hundimiento. Fue Ventura Rodríguez quien reforzó sus muros, consiguiendo cerrar la gigantesca cúpula.
obra
La iglesia del Colegio de Santa Victoria es una obra muy significativa de la estética neoclásica de finales del siglo XVIII. La planta es circular y se completa con otros espacios menores donde se encuentran ubicadas diversas dependencias anexas.
monumento
Iglesia del Colegio de Santa Victoria, se trata de una obra muy significativa de la estética neoclásica de finales del siglo XVIII. La planta es circular y se completa con otros espacios menores, también circulares, donde se encuentran ubicadas diversas dependencias anexas. Santa Victoria está sostenida por parejas de columnas corintias adosadas, sobre las que descansa un poderoso entablamiento. La iglesia se completa con una bóveda semiesférica, sostenida por un complejo tambor de rítmica secuencia de arcos y dinteles perforados con ventanas y hornacinas; fue diseñada por el arquitecto francés Dreveton, pero ésta no pudo terminarse debido a su hundimiento. Fue Ventura Rodríguez quien reforzó sus muros, consiguiendo cerrar la gigantesca cúpula, y quien realizó el bello pórtico con frontón, donde se aloja el escudo del obispo Pacheco. Desde el punto decorativo, destacan los enormes lienzos de Agustín Grande, pintor imitador en lo estético de Tiépolo.
museo
Fundado en 1592 por el cardenal Rodrigo de Castro, el colegio fue construido por diversos autores en estilo Herreriano. Cuenta con un pequeño museo que alberga dos obras de El Greco: la Aparición de la Virgen a San Lorenzo y San Francisco y el hermano León, así como obras de Andrea del Sarto, de la escuela compostelana y un retrato del Cardenal por Francisco Pacheco.