La ermita de San Isidro

Datos principales


Autor

Francisco José de Goya y Lucientes

Fecha

1788

Material

Oleo sobre lienzo

Dimensiones

42 x 44 cm.

Museo

Museo del Prado

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Las fiestas populares estaban de moda entre los miembros de la alta sociedad madrileña de la Ilustración. Las aristócratas se vestían de majas para participar, pasando lo más desapercibidas posible, en las romerías y actividades del pueblo. Este es el motivo por el que se eligieron dos escenas recogiendo festejos madrileños para la decoración del dormitorio de las Infantas en el Palacio de El Pardo: la Pradera de San Isidro y la Ermita de San Isidro que aquí contemplamos. Curiosamente ambas imágenes no se pasaron a cartón, quedándose en boceto, al fallecer Carlos III en diciembre de 1788. Su compañera, la Gallina ciega se puede contemplar de las dos maneras, en boceto y en cartón, ya que Goya tuvo el suficiente tiempo para realizarlo antes de pararse el proyecto por el fallecimiento del monarca. La silueta neoclásica de la ermita del patrón de Madrid preside la composición; a su alrededor se sitúa una gran fila de hombres y mujeres que esperan beber el agua milagrosa de la fuente. En el centro del primer plano conversan unas damas mientras un majo de espaldas sirve agua a una de ellas. Tras este grupo contemplamos a dos embozados y a la derecha se sitúan dos Guardias de Corps, que vigilan para mantener el orden público y la tranquilidad en el festejo. La composición se estructura de forma piramidal, como ya había hecho Goya en otros cartones -la Cometa, por ejemplo- al ser muy del gusto neoclásico. El abocetamiento de la imagen vendría motivado por ser un trabajo preparatorio, en el que se aprecian aires de Velázquez; la pincelada deshecha, el colorido claro y la luz configuran un ambiente especial.

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