Dadá

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Datos principales


Desde

1.916

Hasta

1.920

Desarrollo


Nace en Zurich en 1916, cuando toda Europa estaba en guerra. En la neutral Suiza un grupo de escritores, músicos y artistas decide que el arte debe ser un acto de rebeldía, de contestación de los valores que habían llevado al caos bélico. El origen del término permanece sin aclarar todavía. Podía ser el nombre de la cantante del Café Voltaire (centro de sus reuniones), el sonido producido por los bebés o el resultado de abrir un diccionario al azar. Algunos de sus principales representantes son Tristan Tzara, Hugo Ball o Hans Richter. Rápidamente se creó un núcleo importante en Alemania, concretamente en Berlín, donde militan George Grosz, Raoul Hausmann y John Heartfied, uno de los inventores del fotomontaje, técnica por la cual se recortan fotografías y se combinan de manera asombrosa en una nueva imagen. En 1919 el grupo se traslada a París, donde alcanzará su apogeo pero también donde fallecerá. Picabia, Tzara o André Breton son algunos de sus protagonistas; poco a poco se impone la actitud de Breton, que prefiere eficacia a escándalo o a juego, lo que supondrá la desaparición de Dadá y el nacimiento del surrealismo en 1924. La Primera Feria Internacional Dadá tuvo lugar en Berlín en junio de 1920. Su actitud claramente provocadora se recoge en el mismo folleto de la muestra: "nunca antes un grupo de decadentes, desprovistos de todo saber y toda voluntad, ha tenido coraje de mostrarse al público como lo hacen estos dadaístas".

En resumen, Dadá se erigió en uno de los movimientos más libres, más creadores, del arte europeo a comienzos de siglo. Algunas de sus afirmaciones sobre la obra de arte, el público o la creación tienen aún vigencia en nuestros días. Paralelamente, el Dadá floreció en U.S.A.: en 1915 Marcel Duchamp presenta su primer ready-made, la máxima expresión del hecho anti-artístico. Ya no se realiza una obra de arte, sino que se escoge, de entre los objetos cotidianos. Artista no es el que pinta o esculpe, sino el que escoge un objeto, no por su calidad estética o simbólica, sino aleatoriamente, y se convierte en arte por haber sido elegido de entre muchos otros. Es la sublimación de la negación del Arte. Duchamp era un anarquista nato y nos ha dejado obras de un humor vitriólico, como el Gran Cristal o el Desnudo Bajando la Escalera, en el cual confluyen cubismo, futurismo y Dadá. Junto a Duchamp en Nueva York trabajó Picabia. El fin del Dadá lo llevaban sus artistas en sí mismos, que se auto-negaban. En Berlín, en 1920, Max Ernst, otra gran figura del Dadá, señala en su obra la necesidad del compromiso político para cambiar el orden establecido. El compromiso condujo al Surrealismo.

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