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obra
Ernest Hoschedé, magnate parisino propietario de unos grandes almacenes, invitó a Monet a pasar el otoño en su palacio Rottenbourg, en Montgeron. Le encargó una serie de paneles decorativos para el palacio de los que forman parte el Estanque de Montgeron y los Pavos. Se trata de motivos tomados de los alrededores como podemos observar al aparecer el palacio al fondo. Pero Monet está más interesado en representar a los animales en la naturaleza, captando la luz del momento -un atardecer- en el que se produce un intenso contraste entre luces y sombras. La mayoría de los pavos quedan en una zona de penumbra mientras que el fondo está más iluminado por la luz otoñal, creando una sensación atmosférica de gran belleza. Las sombras son coloreadas y se utilizan los colores complementarios, siguiendo las teorías de Delacroix que eran para Monet de gran utilidad. La pincelada es rápida y empastada, aplicando el color en forma de comas, de manera que se consigue un aspecto abocetado e incluso en algunas zonas se pierde la forma -como vemos en la esquina superior derecha- lo que le conducirá a su estilo maduro -véase los Nenúfares-. Monet está inmerso en el más puro impresionismo y él es el líder del movimiento.
Personaje Arquitecto
Educado en el seno de una familia humilde de campesinos, trabajó como jardinero al servicio de William George Cavendish en Chatsworth. En 1824 es nombrado jefe de jardinería, por lo que inicia la construcción de invernaderos. A partir de este tipo de construcciones realizadas principalmente en cristal para permitir el paso de la luz, presenta un proyecto para la I Exposición Internacional de 1851 en Londres. El escaso tiempo del que disponían, tan sólo cuatro meses, implicaba el uso de materiales fáciles de manejar. Predominaron, por tanto, el hierro y el vidrio. El resultado final fue un edificio con una longitud de 600 metros, al que llamó Palacio de Crital (Crystal Palace).
obra
El 4 de agosto de 1901 nace el tercer hijo de Renoir y Aline Charigot. Se llamará Claude pero familiarmente es conocido como "Coco". Claude será uno de los modelos favoritos para el maestro como podemos observar en este retrato en el que el niño aparece vestido de payaso. A diferencia de las escenas pintadas al aire libre -Terraza en Cagnes o Vista de las obras del Sacré-Couer- Renoir se interesa especialmente por recuperar el dibujo y la forma, dotando a la figura de volumetría y modelado, pecando incluso de cierto clasicismo. "Coco" ocupa el centro de la escena, vistiendo el rojo traje de payaso, junto a una clásica columna de mármol. Pero esta columna no sirve de referencia espacial ya que la zona de la izquierda no presenta división entre suelo y pared, recordando al Pífano de Manet. Las tonalidades empleadas son aplicadas de manera más fluida, interesándose ligeramente por los detalles como observamos en los zapatos o el cuello de encaje. La gama cromática empleada está en sintonía con Madame Renoir con Bob.
obra
Esta escultura señala los comienzos de la obra de Laurens. Se distingue de los tableaux-objets de Picasso porque no emplea la técnica del ensamblaje de materiales. Es una construcción que resulta de la combinación de elementos geométricos (especialmente conoides) tallados en madera y pintados. La figura se dota de un lúdico dinamismo gracias al efecto de circulación de elementos modulares, que evocan un número de malabarista. La figura abierta tiene una intensidad intimista que está ausente en la interpretación que los futuristas dieron al asunto del dinamismo.
obra
Compañero de Jinete de circo, este soberbio dibujo recoge la admiración de Toulouse-Lautrec por el mundo del circo, especialmente por los animales que participaban en los espectáculos. Es como si en los últimos años Henri quisiera recuperar la temática animalística de sus primeros trabajos adaptada al mundo de diversión parisino. Estas imágenes vienen caracterizadas por el dinamismo y la seguridad de la línea, en un alarde dibujístico de gran belleza.
lugar
obra
Paz
La muerte del pintor David Wilkie a su regreso de Oriente Medio en 1841 supuso para Turner una fuerte impresión por lo que realizó esta obra como homenaje. En ella podemos contemplar varios barcos que están realizando unas exequias en el mar, iluminado este momento por un potente foco de luz. El resto de la imagen queda en penumbra, a excepción de algunas zonas del mar donde se refleja la luna y la silueta también iluminada del puerto. Los efectos atmosféricos envuelven la escena con lo que se consigue inspirar la tristeza del momento. El interés del maestro británico por representar escenas nocturnas ya había aparecido en Turner hacía mucho tiempo, como bien se puede observar en Claro de luna o Transportistas de carbón, por ejemplo. La mezcla de las nubes con el humo hacen preludiar Lluvia, vapor y velocidad.
contexto
En el año 346, Filipo volvió a presentarse en las Termópilas en apoyo de los beocios para finalizar la guerra sagrada. Los focidios volvieron a recibir el apoyo de espartanos y atenienses, pero no hubo una resistencia real. La situación en Atenas llegó a ser especialmente confusa y las circunstancias variaban a gran velocidad. Las mismas personas cambiaban de actitud de manera inesperada: los que promovían la resistencia se hicieron pronto partidarios de llegar a acuerdos con el rey macedónico. Éste fue el caso de Eubulo, pero Demóstenes, que lo acusaba de defender la postura de los ricos por el hecho de buscar la prosperidad en la paz, participó después, junto con Esquines, en la embajada que fue a tratar la paz con Filipo. También iba Filócrates, autor de la propuesta, que dio nombre a la paz resultante de las conversaciones que tuvieron lugar en Pela. Luego, Filócrates sería acusado de traición y condenado al exilio. Demóstenes también acusó a Esquines en su discurso "Sobre la embajada infiel". Es el momento del máximo enfrentamiento entre los dos oradores, representantes de posturas contrapuestas en lo referente a las actitudes que podían tomarse ante los macedonios, aunque ambos pretendieran a su manera preservar la autonomía de la polis. Las acusaciones se basaban en que se habían dejado pasar cláusulas por las que no se reconocían las alianzas atenienses en Tracia ni con los focidios, e incluso se permitía a Filipo que atacara a estos últimos. Esparta, por otra parte, quedaría excluida de la Anfictionía. De hecho resultaba el final de los focidios como ente independiente y el reconocimiento de la hegemonía de Filipo. Ésta última tenía otra vertiente perteneciente al plano de la ideología. Filipo adquiere la promantia en Delfos, el derecho preferente en la consulta de los oráculos, y ejerce la presidencia en los siguientes juegos Píticos, a los que los atenienses se negaron a acudir. El dominio en este plano era por tanto comparable al conseguido en el aspecto militar. La nueva situación de paz es comparable a una koiné eirene, similar a las que se realizaban bajo el patrocinio del rey de los persas, sustituido ahora por Filipo en este papel, lo que dará lugar a ciertas ambigüedades acerca de cuál de las dos dependencias es preferible y cuál puede ser más despótica, la de los persas o la de los macedonios. En Atenas, el pacto que llevó la embajada se reveló inmediatamente muy frágil, lo que ya se había notado en la falta de aceptación de la hegemonía ideológica de Filipo tal como se había manifestado en Delfos. En el interior, proliferan las condenas. Hipérides, acusador de Filócrates, reemplaza a Esquines en el consejo anfictiónico, lo que significaba dar un papel importante y representativo a un personaje que se revelaba como abiertamente contrario a los acuerdos con Filipo. Con él y con Demóstenes, se emprende una campaña popular de asentamientos de cleruquías en el Quersoneso, del establecimiento del impuesto militar llamado stratiotiká, destinado a reforzar los ejércitos para fortalecer la resistencia, de condenas a privación de la ciudadanía y confiscación de bienes a los ricos que se oponían a tales medidas. Fue el momento de mayor éxito popular de la política propugnada por Demóstenes.