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monumento
La construcción de este palacio, una de las obras renacentistas más interesantes de la ciudad, se debe a Juan de Quiñones y Guzmán, obispo de Calahorra. Rodrigo Gil de Hontañón será el responsable del proyecto, diseñando una clasicista fachada flanqueada por dos torres, con dos cuerpos de ventanas y balcones adintelados, portada desplazada hacia la derecha, balcón esquinado y galería superior con arcos de medio punto, rematando la fachada curiosas gárgolas. Al interior destaca el sensacional patio de planta cuadrada, con dos pisos de arcos escarzanos sostenidos por columnas. Los antepechos de la galería superior se decoran con escudos. El edificio ha sufrido diversas modificaciones, siendo ocupado en la actualidad por la Diputación Provincial.
monumento
<p>Es un palacio civil renacentista, con fecha visible 1601 inscrita sobre su portada. Se encuentra en la calle Mayor nº 14 de Sangüesa, muy céntrico, junto a otros edificios históricos del casco antiguo. La planta baja (zaguán) está hecha en piedra — sillería — y tiene un portal adintelado de estilo renacentista. Las plantas superiores son de ladrillo. La primera planta tiene dos balcones con barandillas de hierro de estilo abalaustrado. El segundo piso luce una galería de arcos de medio punto, y el tejado sobresale con un alero de madera con canes decorativos de follaje y detalles tallados. En el interior hay un patio con columnas entorchadas, con un diseño similar al de otros palacios renacentistas de la zona.</p><p>El palacio perteneció a la familia Íñiguez Abarca, cuyos miembros tuvieron relevancia en Navarra; por ejemplo, José Íñiguez Abarca, nacido en 1639, fue una figura destacada como fiscal de la Inquisición, diputado del reino y prior de Roncesvalles. A lo largo del tiempo el edificio fue conocido también como “palacio de los condes de Guenduláin”, por cambios de propiedad a través de enlaces familiares. Se ha planteado su reconversión en hotel de turismo (cuatro estrellas), respetando su fachada y elementos monumentales.</p><p>El Palacio de los Íñiguez Abarca forma parte del rico patrimonio histórico de Sangüesa, una ciudad que integra arquitectura medieval, palacios renacentistas y su vinculación al Camino de Santiago. Es un ejemplo clásico de palacio burgués/nobiliario del Renacimiento navarro, combinando piedra y ladrillo, con elementos decorativos elegantes, que permiten entender la evolución arquitectónica de la localidad.</p>
monumento
La prosperidad económica que Viana vivió en la Edad Moderna se pone de manifiesto en la construcción de numerosas mansiones señoriales, con monumentales fachadas generalmente rematadas con espectaculares aleros en saledizo. Los espacios de la fachada se rematan con pilastras y en ella se abren las puertas de acceso y otros huecos regularmente establecidos, adornados los espacios con escudos nobiliarios que exaltan la nobleza de las familias propietarias. Estas casas señoriales tienen un amplio zaguán donde se ubica la caja de escalera, habitualmente rematada con una amplia cúpula que permite el acceso de la luz al edificio.
obra
De los patios que tiene el Palacio de los Marqueses de Viana el de Recibo es el primero que encontramos, de ahí su nombre. Es una estructura cuadrangular con una arquería en la planta baja formada por arcos de medio punto mientras que en el piso superior se abren las ventanas que permiten la iluminación de las salas superiores del palacio.
obra
El exterior del Palacio de los Marqueses de Viana es muy sobrio, destacando esta portada de piedra en ángulo, cuyo cuerpo superior está decorado con figuras de guerreros. Su autor está relacionado con el círculo de Juan de Ochoa.