En mayo de 1889 Van Gogh se internaba voluntariamente en un sanatorio mental cercano a Saint-Rèmy. El miedo a nuevas recaídas motivaría que Vincent deseara su cura por lo que el internamiento no supondrá para él una reclusión, sino un alivio. En el mes de junio solicitó permiso para pintar al aire libre acompañado de un celador. Recorrió los campos de los alrededores, interesándose por los olivos, los cipreses y los campos de trigo que posiblemente trajeron a su memoria, profundamente religiosa, imágenes de Tierra Santa. Esta maravillosa vista de Les Alpilles, tomada al atardecer, llama poderosamente nuestra atención por el empleo de una pincelada en espiral, protagonizando las líneas curvas la composición, líneas cargadas de pintura que podemos apreciar claramente. Estas pinceladas se relacionan habitualmente con el mundo interior de Vincent, queriendo expresar su situación personal a través de estos lienzos que le sirven como evasión de un mundo en el que no es feliz. Los tonos utilizados se hacen más oscuros pero aun mostrará estampas llenas de alegría y vitalidad - los Lirios, por ejemplo - demostrando la rápida alteración de su estado de ánimo
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Parece ser que a través de sus olivos Van Gogh deseaba transmitir su "angustia", aunque no como síntoma de desesperación sino más bien como consuelo, ya que pensaba que sus cuadros debían consolar al público que los contemplaba y al propio Vincent el primero. No olvidemos su profunda religiosidad y el simbolismo subyacente de los olivos de Tierra Santa, aunque quizá sólo se preocupara por transmitirnos el paisaje de las cercanías de su sanatorio de Saint-Rémy, sin más profundidad que la belleza de la visión. Técnicamente, está empleando la pincelada en facetas que le caracteriza, con un trazo rápido y vigoroso que se aprecia con claridad, disponiendo los pequeños toques de color alrededor del sol, de manera concéntrica. La línea ondulada - una de sus favoritas - la encontramos en los olivos, algunas de cuyas siluetas aparecen marcadas con una línea más oscura como muestra del contacto - aunque sólo sea epistolar - con las ideas simbolistas de Bernard y Gauguin. Respecto al color, continua empleando la gama de complementarios que avanzó Delacroix e hizo suya el Impresionismo; los tonos naranjas contrastan con el azul, formándose una sombra coloreada en tonos grises. Las montañas malvas del fondo son un claro recuerdo de su maestro, Camille Pissarro.
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En noviembre de 1889 Van Gogh recibe en Saint-Rèmy las fotografías de las composiciones bíblicas de Bernard y Gauguin, obras que son criticadas con dureza por el holandés ya que considera que hay que trabajar según la naturaleza y el modelo en lugar de producir abstracciones; hay que pensar y no soñar. Consciente de ello, volverá a inspirarse en la naturaleza surgiendo escenas tan atractivas como este campo de olivos contemplado en una colina. Vincent se sitúa en la parte baja del montículo y nos ofrece el tradicional cultivo en terrazas habitual en lugares escarpados. Cada una de esas terrazas queda delimitada por un potente trazo negro, mostrando con un color rojizo la tierra de labor y con tono grises las piedras que forman los muros de contención de cada terreno. Los árboles están elaborados con la tradicional pincelada arremolinada, diferenciando los olivos con hojas verdes de los árboles de hoja caduca que se tiñen de amarillo. La luz casi nocturna inunda de una moderada oscuridad la composición, resultando una obra de una belleza admirable.
obra
Pieza típica del Alto Andalusí, fue encontrada en el casco urbano de Jaén. Fechada entre los siglos IX-X, estaba formada por una única estructura cerámica con trípode, panza y dos asas que parten desde el borde superior. Este tipo de utensilios de cocina eran utilizados para la cocción de alimentos en el fuego.
lugar
Situado en el valle sagrado de Urubamba, cerca del río Yucay, al noroeste de Cuzco y a unos 2.800 m de altitud. Es un complejo de construcciones incas compuesto por un pequeño poblado y por una imponente construcción defensiva, articulado en terrazas que terminan en la parte superior con macizas construcciones inacabadas. Pertenece al último periodo de la historia incaica y atestigua la máxima perfección alcanzada por la técnica de la albañilería en piedra. Se la considera como un poblado inca viviente, puesto que la villa está asentada sobre la misma ciudadela inca. La comúnmente llamada "fortaleza", debido a sus descomunales muros, fue en realidad un Tambo o ciudad-alojamiento, ubicado estratégicamente para dominar el valle sagrado de los Incas. Fue construido en la ladera del cerro Bandolista, cuyo nombre significa "el Tambo de Ollanta". La palabra tampu (quechua) o tambo significa ciudad o alojamiento con capacidad para albergar a miles de personas. Durante el imperio Inca existieron muchos en diversas zonas del valle y, ya conquistado por los españoles, se pasó a llamar Ollantaytambo, en recuerdo al caudillo anti que ayudó a Huayna Capac a conquistar la provincia del Chinchaysuyo. Esta ciudad fue también el escenario de un importante escenario bélico frente a los conquistadores; Manco Inca, en un intento de reconquistar el poder en 1536 consiguió, previa toma de Cuzco, una importante victoria sobre las tropas de Francisco Pizarro junto a los muros del templo Fortificado. La ciudad incaica estaba organizada siguiendo los cánones de la capital, Cuzco, es decir, de forma trapezoidal, dividida rígidamente en canchas que ocupaban una enorme área llana situada en ambas orillas del río Patacancha, afluente del Urubamba. Se supone que en el centro de la ciudad vivían alrededor de 1000 personas y que servía de centro administrativo, como residencia secundaria del Inca y de la clase dirigente. La estructura se basaba en terrazas unidas por una escalera de piedra construida en la ladera, que finalizaba en el adoratorio llamado "las diez alacenas". La existencia de murallas de contención hace pensar que las terrazas se utilizaban para la agricultura, hipótesis confirmada por las descripciones de los españoles. Una de las estructuras más llamativas es el templo del Sol, de la que no se conoce su función exacta. Lo que queda de él es una enorme pared formada por seis monolitos de pórfido rojo, de más de 4 m. de altura. Destaca también una plaza rodeada por edificios importantes y el Kallanka, edificio de dimensiones colosales y completamente cubierto. Sirvió como casa y quizás también como cuartel para el numeroso ejército de la región. Los palacios reales tenían puertas de madera, con muchos cuartos alrededor de un patio central. Por último, aún se conservan muchas de sus calles, de largos muros de cantería incaica, con varias canchas o grandes patios comunales que, al igual que los antiguos corrales judíos en España, tiene una puerta que comunica a un patio o explanada donde se abren distintas viviendas.
Personaje
Escultor
Junto con Antoni Canet, trabajó bajo las órdenes de Pere Sanglada en la creación del coro de la catedral de Barcelona. Para la catedral intervino en el claustro y en el sepulcro de Sancha Ximenis de Cabera. Entre 1420 y 1428 realiza el retablo mayor de la catedral de Vic, de magnífica ejecución, donde relata en distintas escenas las vivencias de San Pedro y la Virgen. El preciosismo de la talla se fusiona en esta ocasión con las tendencias del gótico internacional. Durante la primera mitad del siglo XVI su actividad se centró en Gerona y sus alrededores. A esta época pertenece el sepulcro del obispo Berenguer d'Anglesola o el relieve de la Virgen de la Misericordia. Para el Monasterio de Poblet realizó la tumba del rey Fernando de Antequera.
acepcion
Cultura mesoamericana que se desarrolló en la costa del Golfo de México entre 1600 a.C. y 200 d.C. Es muy conocida por sus cabezas colosales.