Durante estos años, bajo el gobierno de la dinastía Tang, la cerámica destaca tanto por su numerosa producción como por sus avances técnicos. Es un material no sólo más económico que el jade, el bronce o la laca, sino también más dúctil, susceptible de adoptar cualquier forma requerida. Muchas de las figuras realizadas en cerámica se destinaban a ajuares funerarios, como en este caso, donde se representa a un feroz guardián, protector de una tumba, en una actitud agresiva y desafiante.
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obra
La delicada situación de Toulouse-Lautrec le lleva a envenenarse con metileno en el burdel de la rue des Moulins, crisis provocada por el abusivo consumo de alcohol. El doctor Bourges le traslada, con el consentimiento materno y de algunos amigos, a la clínica "Madrid" de Neuilly, dirigida por el doctor Sémelaigne. Los doctores Dupré y Seglos declaran a Henri mentalmente sano - se habían disparado los rumores de que Lautrec estaba loco, apareciendo contradictorias noticias en los periódicos que elevarían el precio de sus cuadros - recomendándole llevar un tratamiento de desintoxicación en la clínica hasta mediados de mayo. Durante los tres meses que permanece en la clínica realizará escenas circenses pintadas de memoria y algún retrato, destacando esta imagen que contemplamos. El guardián aparece de perfil, recortada la figura ante un fondo neutro pintado en varios colores, situándose en primer plano. Lautrec se interesa por el carácter de su modelo alejándose de los detalles de su ropa o del fondo, concentrando su atención en la poderosa cabeza. Los rápidos toques de pincel que organizan el conjunto recuerdan a sus primeras obras como el Autorretrato o El conde de Toulouse.
acepcion
En la comunidad taína, voz que designaba a la medalla de oro que empleaba el cacique en representación de su autoridad.