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obra
La delicada situación de Toulouse-Lautrec le lleva a envenenarse con metileno en el burdel de la rue des Moulins, crisis provocada por el abusivo consumo de alcohol. El doctor Bourges le traslada, con el consentimiento materno y de algunos amigos, a la clínica "Madrid" de Neuilly, dirigida por el doctor Sémelaigne. Los doctores Dupré y Seglos declaran a Henri mentalmente sano - se habían disparado los rumores de que Lautrec estaba loco, apareciendo contradictorias noticias en los periódicos que elevarían el precio de sus cuadros - recomendándole llevar un tratamiento de desintoxicación en la clínica hasta mediados de mayo. Durante los tres meses que permanece en la clínica realizará escenas circenses pintadas de memoria y algún retrato, destacando esta imagen que contemplamos. El guardián aparece de perfil, recortada la figura ante un fondo neutro pintado en varios colores, situándose en primer plano. Lautrec se interesa por el carácter de su modelo alejándose de los detalles de su ropa o del fondo, concentrando su atención en la poderosa cabeza. Los rápidos toques de pincel que organizan el conjunto recuerdan a sus primeras obras como el Autorretrato o El conde de Toulouse.
termino
acepcion
Voz taína que se refería al pan de maíz.
termino
acepcion
En la comunidad taína, voz que designaba a la medalla de oro que empleaba el cacique en representación de su autoridad.
Personaje Científico Arquitecto
Desde 1639 hasta 1647 estudia en Roma el noviciado para ingresar en la orden de los Teatinos. En la Ciudad Eterna entra en contacto con las artes y se apasiona por las creaciones de Borromini. Al finalizar sus estudios regresa a su ciudad natal y desde allí comienza a recorrer el país, trabajando para su hermandad como profesor de matemáticas y filosofía. En esta época comienza a diseñar edificaciones de carácter sacro. Gran parte de su trayectoria profesional tiene lugar en Piamonte. Allí, estando al servicio de los Saboya, imparte además clases de matemáticas. En sus creaciones queda manifiesta la obra de Borromini. En Messina dejó la Iglesia de San Filippo y la de los Padres Somaschi. Al comienzo de los años sesenta llega a París y diseña al Sainte Anne-la-Royale, de la que en la actualidad no quedan resquicios. Más tarde, se trastada a Turín y se hace cargo de la Inmaculada Concepción. Su estilo también quedó patente en Praga, donde proyectó la iglesia de Santa María Ettinga. En Lisboa edificó la iglesia de Santa María de la Providencia. Antes de morir se encargó del Palacio Carignano. Su producción representa el paso del siglo XVII y XVIII.