Su fundación se debió a la iniciativa del cardenal Pascual de Aragón. La actual iglesia de este convento se construyó en el siglo XVI. Presenta una sola nave configurada por seis tramos y cerrada por un ábside poligonal. Una de las capillas está dedicada a san Jerónimo, destacando su techumbre, un octógono rematado por un casquete de media naranja. La torre de la iglesia es de ladrillo, siguiendo el estilo mudéjar tan habitual en Toledo. La portada del templo es bastante tosca, realizada en el siglo XVIII. El claustro es la zona más antigua del convento, fechado en el siglo XIII, destacando su decoración de yeserías y pinturas murales, sin olvidar las lápidas.
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monumento
Este convento -de la orden de religiosos de San Francisco de Paula-, fue fundado en 1561 por el Padre Provincial de la Orden, Fray Juan de Vitoria, bajo la advocación de Nuestra Señora de la Victoria. Aunque fundado por la propia orden, el origen de este convento va a estar muy ligado a Felipe II y su mujer, Isabel de Valois, quien era muy devota de estos religiosos. Así, los monarcas solucionaron las trabas que a la fundación de esta institución religiosa pusieron la propia Villa y los agustinos de San Felipe el Real, pudiéndose dar la primera misa el 7 de agosto de 1561, en presencia del Príncipe Carlos. Desde el punto de vista de su arquitectura, debió ser un edificio poco notable, siendo el único elemento a destacar la capilla de Nuestra Señora de la Soledad, en cuyo interior se veneraba una imagen de dicha Virgen, que realizada por Gaspar Becerra fue donada al convento por la reina Isabel de Valois. Muy dañado durante la invasión francesa, fue desamortizado en 1836, siendo demolido en su totalidad. En su lugar se abrió la calle Espoz y Mina, y se construyeron varios edificios de viviendas, además de un pasaje comercial llamado de Matheu.
obra
La iglesia del Convento de las Agustinas presenta planta de cruz latina, con una sola nave y dos capillas en el cuerpo principal, cubierta de cañón con una amplia cúpula en el transepto. El pórtico está constituido por arcos de medio punto sobre pilastras estriadas de orden compuesto.
monumento
Una inundación destruyó el primitivo convento de la Orden, situado en la orilla del río, en el año 1626. Diez años más tarde el conde de Monterrey y virrey de Nápoles, don Gaspar de Acevedo y Zúñiga, financiaba la construcción de un nuevo convento para alojar a una de sus hijas, finalizándose las obras en 1687. La iglesia presenta planta de cruz latina, con una sola nave y dos capillas en el cuerpo principal, cubierta de cañón con una amplia cúpula en el transepto. El pórtico está constituido por arcos de medio punto sobre pilastras estriadas de orden compuesto. En el interior del templo se encuentran cinco retablos con lienzos de Ribera, Guido Reni, Baglioni y Lanfranco. El púlpito de mármol es también una pieza de gran belleza. El Convento fue declarado Monumento el 15 de abril de 1935.
monumento
El Convento de las benedictinas de la Santa Cruz, en Sahagún de Campos, tiene su origen en la iglesia de Santa Cruz, que ya existía hacia el siglo XI. En 1546, Doña Maria Antonia Enríquez de Orense impulsó la creación del actual cenobio, sufragando los gastos necesarios para su construcción. El convento fue puesto bajo la tutela del cercano monasterio de San Benito. La construcción original sufrió muchas modificaciones y reformas, aunque pudo salvarse con escasos daños de las sucesivas guerras y revueltas que sacudieron el siglo XIX. Igualmente pudo sortear la desamortización, gracias a lo cual hoy en día podemos apreciar sus notables tesoros artísticos en el Museo anexo. El edificio, realizado en ladrillo y con el hierro como material auxiliar, funciona como iglesia, convento, hospedería y museo. La iglesia guarda en su interior piezas de arte de altísimo valor. Destaca el retablo que preside la cabecera, procedente del monasterio de Trianos. El retablo es obra de José Benito de Churriguera -también autor del casquete de la torre norte de la catedral de León-, confeccionado en estilo barroco y una muestra excelente de trabajos en pintura y escultura. La iconografía es variada, apareciendo las figuras de Santa Maria la Real, Santo Domingo, Santo Tomás o San Francisco, acompañados por ángeles. Además del retablo, merece la pena detenerse en los sepulcros que contienen los restos del rey Alfonso VI -monarca muy vinculado a Sahagún- y sus cuatro esposas. Los sepulcros fueron realizados en mármol y madera, habiendo sido forrados en damasco rojo.
monumento
Fundado en 1621, se trata de una iglesia clásica de una sola nave, con cabecera semicircular. Desde el punto de vista escultórico, destacan sus tres estatuas yacentes de alabastro.