Machu Picchu, la ciudad incaica que ha generado más literatura, se adhiere a una escarpada cima montañosa bajo la protección de un elevado pico, el Huayna Picchu. Se encuentra situada en una curva del río Urubamba, rodeada de despeñaderos que caen verticalmente sobre el río. Terrazas, palacios, recintos sagrados, habitaciones, forman un impresionante conjunto que, a pesar de haber sido sometido a una feroz reconstrucción de cara al turismo, sigue conservando un aspecto imponente y majestuoso.
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obra
Con sus poderosos bastiones y su trazado de calles cortadas en ángulo recto, la ciudadela de Neuf-Brisach es un ejemplo de la planificación urbanística funcional, totalmente acorde con la mentalidad racionalista francesa.
monumento
Ollantaytambo era un complejo formado por un pequeño poblado y una imponente construcción defensiva. Ésta estaba articulada mediante terrazas, comunicadas mediante una escalinata, que terminaban en la parte más alta en macizas construcciones inacabadas. Pertenece al último periodo de la historia incaica y atestigua la máxima perfección alcanzada por la técnica de la albañilería en piedra. En Ollantaytambo existe una relación precisa entre posición de las diversas terrazas y la técnica muraria empleada; según se iba ascendiendo la importancia de las construcciones aumentaba, pues éstas se acercaban cada vez más a la cumbre, donde se situaba el lugar sagrado. Efectivamente, se puede notar una progresiva transformación de la albañilería, a partir de muros de sostén más bajos hasta llegar a los seis grandes bloques de la cima. En la sucesión de terrazas partiendo desde abajo, tenemos un conjunto poligonal de bloques no muy grandes, casi uniformes en sus dimensiones, dispuestos en hileras más bien delineadas, aunque no siempre horizontales. La escalera termina en un adoratorio llamado "las diez alacenas"; se trata de una serie de vanos ciegos y regulares abiertos sobre un muro de cantería. Al final de este muro hay un portal que da acceso a una explanada con bloques de piedra a medio tallar, lo que hace pensar que la fortaleza no estaba todavía terminada cuando se produjo la llegada española. Un suave terraplén permite el acceso a un nivel más elevado conocido como Chincana que, a modo de pasadizo, comunica con la parte alta, donde hay otros recintos y estancias. El más importante de ellos es el templo del Sol, con un muro formado por seis piedras rectangulares, la mayor de ellas de 4 m. de altura por 2 m. de anchura, ensambladas perfectamente entre sí. Algunos cronistas han dejado testimonios sobre este lugar. Según Garcilaso, La Fortaleza tenía poderes mágicos y religiosos, razón por la que se enterraban allí las vísceras de los soberanos muertos en el momento de la momificación. Cobo, sin embargo, afirma que desde allí se lanzaban las cenizas de los sacrificios porque Viracocha quería que llegaran al mar sin contaminar la tierra.
monumento
Este monumento es uno de los más representativos de la cuidad por su curioso diseño, especialmente si se observa desde el aire. La Ciudadela es una fortaleza con carácter defensivo, cuya construcción se inició en el último tercio del siglo XVI, coincidiendo con el reinado de Felipe II. Su objetivo era la defensa de la ciudad desde su frontera occidental. Para su diseño se pensó en una estrella de cinco puntas, siguiendo las pautas de la arquitectura defensiva italiana del renacimiento. Al principio estaba situada más lejos de la ciudad, y para garantizar su función defensiva se realizaron algunos cambios. De su planta, en forma de estrella de cinco puntas, se han seccionado dos salientes al realizar ensanches.
monumento
Situada en el monte de Mokattam, en El Cairo, evoca recuerdos de su fundador, el gran Salah Eddín Al-Ayubi (Saladino). Fue construida entre 1176-1182 al estilo de las fortalezas medievales. Para su construcción se utilizaron piedras de monumentos antiguos. La fortaleza proporciona una vista panorámica de la ciudad. Fue la residencia de califas, sultanes, visires y pashas hasta los tiempos de Muhammad Ali, en el siglo XIX. Se divide en tres sectores principales: la fortaleza y muros del Este fueron construidos en época de Salamino (1176); del siglo XIX son la parte Sur, con los palacios y establos, y el sector que desciende la ladera por el Oeste, donde están la puerta principal y la mezquita del sultán Hassan. Otros monumentos de la Ciudadela son el museo de armas, el pozo Bir Usef, la mezquita Sidy Sariah y el Qasr al-Ablaq; este último fue mandado construir por el sultán al-Nasir en 1313, siendo destruido en 1824 por una explosión. El término ablaq hace referencia al tipo de decoración en los muros, alternándose los colores blanco y negro. El edificio era un gran complejo que comprendía una qa'a y un Iwan (gran pórtico con columnas). La mayor parte de los edificios originales fueron destruidos con el paso de los siglos y los actuales son casi todas de época otomana.