Zacharie Astruc

Datos principales


Autor

Édouard Manet

Fecha

1866

Estilo

Impresionismo

Material

Oleo sobre lienzo

Dimensiones

90 x 116 cm.

Museo

Kunsthalle de Bremen

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Retrato del poeta y crítico Zacharie Astruc, defensor desde el primer momento de las obras de Manet. El concepto del retrato ha evolucionado para el pintor - si lo comparamos con el de los padres de Manet - y se hace más intimista, aunque mantiene cierto aire de clasicismo en la composición. Continúa el ya tradicional recorte de la figura sobre un fondo neutro, como hacía Tiziano durante el Renacimiento, para otorgarle un mayor aspecto volumétrico. Junto a él contemplamos un pequeño bodegón típico de un personaje bohemio, con varios libros apilados, una bella copa de cristal y un limón. Uno de los libros - concretamente el de pastas negras que sale hacia el espectador - muestra grafías en japonés, indicándonos la enorme atracción existente en aquellos años del Segundo Imperio por la cultura y el arte japonés. Precisamente las estampas japonesas serán primordiales para la evolución pictórica, siendo el propio Manet quien impulse su utilización durante el Impresionismo. A la derecha del poeta - que más tarde alcanzó cierto éxito como escultor - se contempla una escena muy esbozada, también intimista, que recuerda el fondo de la Venus de Urbino de Tiziano, que Manet copió durante su viaje a Italia. Existe cierta controversia sobre qué sería esta zona del cuadro; algunos especialistas la identifican como una habitación, para otros sería un espejo, pero da la impresión de ser un lienzo que muestra a la Sra. Astruc. El empleo del abocetamiento para esta parte izquierda recuerda primeras obras de Manet como el Bebedor de absenta. Los contrastes entre zonas oscuras y claras son una constante en la obra del pintor, que empleaba betún, lo que ha provocado un mayor oscurecimiento. La buena base de dibujo, aprendida en el taller de Couture, no se ha perdido aunque podemos observar cierta soltura en la mano izquierda de la figura. También es destacable la personalidad del escritor, perfectamente interpretada por el artista, como buen seguidor de Velázquez y Goya que era.

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