Ultimo día de Numancia

Datos principales


Autor

Ramón Martí Alsina

Fecha

1858

Material

Oleo sobre lienzo

Dimensiones

367 x 524 cm

Museo

Museo del Prado

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Este lienzo es el primer ejemplo sobre esta temática que aparecería en las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes. El cuadro representa el momento en que, tras sufrir un largo y angustioso sitio por las tropas romanas de Escipión en el año 133 a.C., los habitantes de Numancia decidieron quemar la ciudad y acabar con sus vidas antes de caer en manos del invasor. Así, contemplamos un tumultuoso grupo de ciudadanos numantinos agolpándose junto a las murallas de la localidad en llamas, ante la visión de las tropas romanas que se vislumbran al fondo. En primer plano, un numantino acaba de matar a su esposa e hijo para librarles del tormento, mientras que otra mujer, cubierta con gruesa túnica, se dispone a apuñalar a su hija, señalando hacia la destruida ciudad. Junto a ella otro numantino bebe el veneno que le librará de la esclavitud. El resto de los ciudadanos, arengados por un anciano barbado, vuelven sus rostros hacia las tropas romanas y huyen despavoridos hacia la ciudad incendiada. Unos se dan el último beso y un joven semidesnudo pisotea con furia los estandartes y trofeos romanos, exhortando a la resistencia. El cuadro es bastante novedoso para su tiempo, a pesar de algunos descuidos en su ejecución. Nos llama la atención su precoz realismo, con una técnica valiente, temperamental y deshecha, conseguida gracias a gruesas pinceladas mezcladas con un perfecto dibujo y un gran interés por la anatomía. Destaca la perfección con la que consigue el amontonamiento de las figuras, creando una magnífica sensación de huida. En este trabajo, Martí Alsina quiere demostrar su dominio de la anatomía humana, la ubicación de las figuras en el espacio, el tratamiento de los escorzos, el modelado de los ropajes y el dominio de la luz, con intensos claroscuros con los que refuerza la intensidad dramática de la escena. El limitado colorido, en el que abundan los tonos oscuros, se rompe con los estandartes rojos de los invasores.

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