Molino en Flatford

Datos principales


Alias

Escena de un río navegable

Autor

John Constable

Fecha

1816-17

Estilo

Romanticismo Inglés

Material

Oleo sobre lienzo

Dimensiones

102 x 127 cm.

Museo

Tate Gallery (Londres)

Contenidos relacionados


Con los denominados "six-footers" -obras de seis pies de tamaño, casi dos metros- Constable deseaba llamar la atención del público hacia su trabajo. Con estos lienzos consiguió fama y dinero. Son siete grandes telas que muestran escenas del trabajo agrícola y que se desarrollan entre los molinos de Flatford y de Stratford, cuatro millas en las que el río Stour corría canalizado por lo que también se denominan "escenas del canal". Fueron realizados en Londres y Hampstead y esta tela que contemplamos es la primera de la serie. El molino era propiedad del padre de Constable y uno de los lugares más habituales en la pintura del maestro. Casi en la zona central de la composición contemplamos un caballo montado por un niño, en el momento en que es desenganchado tras arrastrar la barcaza hasta la orilla donde se produce la acción. En el fondo podemos contemplar el río dividido en dos ramales, en uno de ellos la esclusa y en otro una casa. Paralelo al río observamos un sendero en el que aparecen unos niños preparando una cañas para pescar. En la zona derecha de la composición nos encontramos con un gran árbol y una amplia pradera soleada donde podemos apreciar la pequeña figura de un niño. Un riachuelo serpentea también en esta zona para equilibrar así el conjunto. En primer plano contemplamos las maderas del puente de Flatford desde el que se presenta la soleada escena. Constable nos muestra la luz de una mañana estival aunque en el cielo observemos nubes, creando un acertado contraste de luces y sombras que se reparten por todo el lienzo y establecen al mismo tiempo el juego de la perspectiva.

Y en relación con la perspectiva hay que añadir que la vista está tomada desde un punto más elevado, lo que será muy habitual en la obra del maestro británico. El naturalismo que caracteriza los trabajos de Constable en estos años se encuentra presente en todos y cada uno de los detalles que encierra la espectacular escena, recogiendo a la perfección la belleza de la naturaleza en cada uno de sus elementos. Los estudios de luz y de atmósfera también serán una de las obsesiones del maestro, tomando como maestros a Claudio de Lorena, Ruysdael, Rembrandt, Rubens o Gainsborough. Otra de las características de la tela sería la referencia al pintoresquismo, como observamos en el caballo, la barca o los niños, que posiblemente sea un guiño al público de la época ya que este trabajo fue expuesto en la muestra de la Royal Academy de 1817, pasando desapercibido. Alrededor de este cuadro encontramos una curiosa anécdota. Tras casi diez años de relación con María Bicknell, en 1816 -tras la muerte del padre del pintor y recibir una cuantiosa herencia- la familia de María permite el enlace, pero cuando ya estaba todo preparado, Constable solicitó a su novia un pequeño retraso para poder acabar esta tela, que en esos momentos se convertía en su obsesión. Una pequeña muestra de las prioridades del artista.

Compartir