Modelo para el retrato ecuestre del duque de Lerma

Datos principales


Autor

Peter Paul Rubens

Fecha

1603

Estilo

Barroco Centroeuropeo

Material

Dibujo

Dimensiones

30 x 21,5 cm.

Museo

Museo Nacional del Louvre

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En 1603 Rubens llega a España para hacer entrega al rey Felipe III y su valido, el poderoso duque de Lerma, una importante colección de pinturas renacentistas como obsequio de su señor, el duque de Mantua, quien quería obtener el cargo de almirante de la flota española. El embajador de Mantua presionó al joven pintor para que realizara la restauración de una serie de cuadros, obteniendo el artista un importante éxito en la corte española. Pero será con el retrato ecuestre de Lerma cuando alcance la gloria. Se trata de una obra dentro de la tradición veneciana, cargada de dinamismo y de seguridad, que constituye una reformulación de la manera barroca del retrato ecuestre clásico, teniendo como referencia los retratos de Carlos V en Mülhberg de Tiziano y el San Martín partiendo la capa con el pobre de El Greco, así como las obras de Pordenone y Tintoretto. El duque avanza hacia el espectador, utilizando una perspectiva de "sotto-in-sù" que hace más imponente la figura del valido, nombrado en aquellas fechas gran capitán de la caballería española. La única diferencia respecto al lienzo definitivo la encontramos en el rostro del modelo, joven y barbado -¿un autorretrato?- así como en las condecoraciones que porta el noble -una cadena de oro con la concha de la Orden de Santiago- y el fondo donde se observa un potente ejército de caballería.

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