La Fuente de la Vida

Datos principales


Autor

Jan Van Eyck

Fecha

1455-59

Material

Oleo sobre tabla

Dimensiones

181 x 116 cm.

Museo

Museo del Prado

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Alrededor de esta obra existe gran controversia. Se sabe con seguridad que procede del Monasterio Jerónimo de Nuestra Señora del Parral en Segovia, donde se documenta desde 1454. Se supone que fue un encargo del rey Juan II de Castilla al pintor Jan Van Eyck, de viaje en 1429 por tierras peninsulares con motivo de la boda concertada entre su señor - Felipe el Bueno, Duque de Borgoña - con la infanta Isabel de Portugal. Como Van Eyck andaba muy ocupado con la realización del Políptico del Cordero Místico para la iglesia de San Bavón de Gante, encomendó - una vez en Brujas - el encargo castellano a un miembro de su taller. Algunos especialistas consideran que la pintó el propio Jan Van Eyck, aunque se barajan otros nombres como el de Petrus Christus. En relación con la fecha, se considera obra realizada antes de 1430 ya que la figura que se coloca tras el rey - en la zona de la izquierda - presenta el collar de la Orden del Bastón Nudoso, suprimida en enero de 1430 con la creación de la del Toisón de Oro. Sería pues lógico pensar que se hizo entre 1429 y 1430, en Flandes, por un alumno aventajado del taller de Jan Van Eyck cuyo nombre desconocemos. La escena se desarrolla en tres planos horizontales, distribución muy estimada en Flandes. En la zona superior se sitúa a Dios Padre con el Cordero Místico - símbolo de Cristo - a sus pies; a su derecha, la Virgen María y a su izquierda San Juan Evangelista, siguiendo el esquema tradicional de la Deesis.

Bajo el trono de Dios fluye un riachuelo llevando hostias que caerán más tarde a la Fuente. Alrededor del trono se colocan 17 estatuillas. En la zona central apreciamos a seis ángeles músicos en dos grupos de tres, sentados en la hierba - alusión al Paraíso Terrenal - y otros doce ángeles, también en dos grupos, cantando encerrados en las torres. En la zona inferior, la más abigarrada, se presenta la Fuente - donde caen las hostias - en el centro, inspirada en las custodias de su tiempo, representando en la base al ave fénix y al pelícano como símbolos de Cristo. A la izquierda se sitúa la Iglesia - con un papa, un cardenal, un obispo, un abad - y la nobleza y la burguesía - con un emperador, un rey y varios personajes más -. A la derecha de la Fuente se coloca la representación de la Sinagoga, simbolizada por el sumo sacerdote - con los ojos vendados y la banderola rota - acompañado de diez judíos - que rasgan sus vestiduras o huyen ante la visión de la Fuente -. El estilo característico de la pintura flamenca se aprecia con suma claridad en esta escena: un delicado dibujo, un rico colorido - motivado por el empleo del óleo que impuso el propio Van Eyck - exquisitos detalles tanto en las telas como en las arquitecturas y una maravillosa expresividad en los rostros de sus figuras, pareciendo auténticos retratos. Bien es cierto que la obra adolece de perspectiva, dando la impresión de planitud. Pero lo intenta solventar con la característica arquitectura de la catedral gótica, con sus pináculos y sus torres. La zona del primer plano, con baldosas de colores alternos, se relaciona con pinturas del Quattrocento italiano. El hecho de existir dos copias nos indica que la Fuente de la Vida era una obra muy importante en su momento, aludiéndose a la situación en Castilla con respecto a los judíos, clase social con la que existió fuerte tensión desembocando en la quema de numerosas juderías. El significado concreto, aunque bien puede estar relacionado con la importancia de la Eucaristía para el cristianismo, es desconocido hasta ahora.

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