El gran paranoico

Datos principales


Autor

Salvador Dalí Domènech

Fecha

1936

Material

Oleo sobre lienzo

Dimensiones

62 x 62 cm.

Museo

Museo Boymans-van Beuningen (Rotterdam)

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Muchas de las obras de Salvador Dalí se proyectan a través de escenas imaginarias que proceden en su mayoría de la infancia. En "Vida secreta de Salvador Dalí", él cuenta cómo se inicia el proceso hacía ese estado paranoico: "Para consolarme contemplaba el techo de nuestra sórdida escuela. Grandes manchas oscuras de humedad sugerían a mi imaginación nubes, luego imágenes más precisas, que iban adquiriendo paulatinamente una personalidad muy concreta. De un día para otro, reconocía y reconstituía estas imágenes contempladas la víspera y perfeccionaba las alucinaciones. En cuanto una de ellas se volvía demasiado precisa, la abandonaba. Lo asombroso del fenómeno (destinado más tarde a convertirse en la clave de mi futura estética) residía en el hecho de que siempre podía volver a ver una de aquellas imágenes, en la medida de mi voluntad y no únicamente en su última forma, sino también aumentada y corregida de tal manera que su perfeccionamiento parecía automático". Resulta evidente que el genio florentino Leonardo da Vinci es, para Dalí, una fuente inevitable de inspiración que utilizará sin cesar. En El gran paranoico, al igual que en otras obras como Cabeza de mujer en forma de batalla, España, Septiembre, Durmiente invisible, caballo y león o Mercado de esclavos, podemos descubrir varias imágenes. Dalí mezcla las figuras en un paraje arenoso e inacabado. De ese vasto paisaje aparecen de la misma tierra varias cabezas que se forman por las diferentes posiciones y actitudes de los hombres que constituyen la composición. Es el mundo de la imaginación, de esa obra emblemática de otro artista español al que admiraba Dalí, Francisco de Goya y su obra titulada El sueño de la razón produce monstruos.

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