Coronación de Santa Catalina

Datos principales


Autor

Peter Paul Rubens

Fecha

1631

Estilo

Barroco Centroeuropeo

Material

Oleo sobre lienzo

Dimensiones

265,8 x 214,3 cm.

Museo

Toledo Museum of Art

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Para el altar de Santa Bárbara de la recién construida iglesia de los Agustinos de Malinas Rubens realizó en 1631 (o dos años después, según otras fuentes) este lienzo, por el que recibió 620 florines.En la escena podemos contemplar a santa Catalina de Alejandría en el momento de ser coronada con laurel por el Niño Jesús, aludiendo a la visión que la santa había tenido en el momento de su matrimonio místico con Jesús. Tras la santa observamos a un angelito que sujeta un haz de rayos, simbolizando los rayos divinos que consiguieron romper la rueda en la que la santa sufrió martirio. El lateral izquierdo de la tela está ocupado por santa Apolonia, virgen mártir de Alejandría, sosteniendo entre sus manos las pinzas que aluden a su martirio, ya que le fueron extraídos los dientes. En la derecha se halla santa Margarita de Antioquía, sosteniendo con una cuerda al dragón que la devoró y del que conseguiría liberarse. El centro de la composición está ocupado por la Virgen María, sentada en un trono arquitectónico cubierto de plantas, ya que la escena tiene lugar en un jardín como alusión al Paraíso. En el regazo de la Virgen se sitúa el Niño Jesús. Resulta curioso que Rubens no haya ubicado en la composición a santa Bárbara, patrona del altar al que iba destinado el lienzo. Los especialistas consideran que sería posible la presencia de la santa mediante una escultura, posiblemente diseñada por el propio Rubens.Las santas Catalina y Margarita tienen el rostro de Helene Fourment, la segunda esposa del pintor, lo que será muy habitual en los últimos años como también puede observarse en las Tres Gracias. La composición tiene una estructura absolutamente barroca ya que se organiza a través de diagonales que tienen como centro al Niño. El estatismo de las figuras de las santas se contrapone al dinamismo de los angelitos del cielo, en escorzadas posturas que eran tan del gusto del pintor. Los ricos y brillantes colores empleados por el maestro son herederos de la pintura flamenca pero la atmósfera y el empleo de la iluminación tienen una estrecha relación con la escuela veneciana, especialmente por Tiziano, cuya obra era para Rubens uno de sus principales puntos de referencia.

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