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Datos principales


Desarrollo


El concepto actual de divisa no es extrapolable a esta época; no había unas insignias mediante las que se indicaba el empleo de cada militar, sino que eran determinados aspectos externos, como, por ejemplo, el uso de una armadura o de un tipo de arma u otro, los que marcaban las diferencias. Así, en las compañías de piqueros los cabos llevaban una partesana en lugar de una pica. Por su parte, los sargentos se distinguían porque en el campo de batalla usaban una alabarda o una jineta, y como armadura un coleto o una lóriga. En cuanto a los oficiales, el alférez, por ser el que portaba la bandera, vestía con especial elegancia, llevando una armadura de lo más completa. Su arma, cuando no llevaba la bandera, era una jineta. En combate, el capitán usaba las mismas armas que los hombres que mandaba, empuñando una espada y portando un escudo del tipo rodela. Por último, el sargento mayor estaba armado con una corcesca, mientras que el maestre de campo llevaba, además de ésta, una especie de bastón de mando llamado bengala. Las bandas carmesí empezaron a ser usadas por los capitanes, llevándolas de hombro derecho a cadera izquierda. En el caso de los generales descansaban sobre el hombro izquierdo, siendo Don Fernando Álvarez de Toledo, tercer Duque de Alba, el que primero lo hizo. Estas diferenciaciones generaban otras: Don Juan de Austria llevaba en su brazo derecho un brazalete rojo con nudo en forma de rosa. El Rey y el Príncipe de Asturias desdeñaron la banda usando en su lugar un brazalete en cada brazo.

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