Traslación del cuerpo de san Marcos

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Datos principales

Fecha 
1562-66
Material 
Escuela 
Dimensiones 
397 x 315 cm
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Esquema relacional

La relación entre Tintoretto y la Scuola Grande di San Marco se inicia en 1547 cuando el Guardián Grande le encomendó la ejecución de un amplio cuadro -"telari" en italiano- que cubriera una de las paredes de la institución. Jacopo elaboró el Milagro del esclavo, obteniendo un sonado éxito. Desde ese momento se establece un intenso contacto entre el pintor y la hija del Guardián Grande, Faustina Episcopi, contrayendo matrimonio en 1550 y con el fruto de cinco hijos: Marieta (1556), Domenico (1560) y Marco (1561), ayudantes de su padre como pintores, así como Perina (1562) y Ottavia (1570) que adoptaron la vía religiosa al tomar votos monacales. El sucesor del suegro de Tintoretto en el cargo de Guardián Grande, Tomasso Rangone, continúa con el encargo en 1562, pagando tres nuevos "telaris", entre los que destaca esta imagen que aquí contemplamos. San Marcos fue nombrado por san Pedro obispo de Alejandría, trasladándose a predicar a tierras egipcias, donde el pueblo le tomó por hechicero, siendo objeto de un masivo linchamiento a la vez que arrastraban su cuerpo por las calles de la ciudad; medio muerto fue arrojado a un calabozo para proceder al mismo martirio al día siguiente, falleciendo al no poder aguantar el sufrimiento. Sus seguidores cristianos decidieron robar el cuerpo del santo del lugar donde fue arrojado, siendo enterrado en la iglesia por él fundada. En el año 828 dos mercaderes venecianos -Bonus de Malamocco y Rusticus de Torcello- llegaron a la ciudad egipcia y recibieron una inquietante noticia: la iglesia iba a ser derribada para aprovechar sus piedras en la construcción de un palacio para el emir. Los mercaderes no dudaron en trasladar el cuerpo del santo a Venecia y para ello invocaron la ayuda divina. En el momento en que se producía el traslado de la reliquia, se desató una tempestad que obligó a todos los habitantes a refugiarse en sus casas, momento que aprovecharon los venecianos para llevar el cuerpo, perfectamente conservado a pesar del tiempo transcurrido, a su embarcación. De esta manera, en la zona de la derecha contemplamos al grupo principal con el cadáver de san Marcos, acentuando los escorzos por el esfuerzo, que recuerda a Mantegna en el empleo de una figura en perspectiva. Una mujer tirada en el suelo intenta sujetar al camello mientras un hombre en la zona izquierda parece descorrer una cortina roja. Si la escena principal se desplaza hacia la derecha, el centro es ocupado por la sensacional perspectiva de una plaza clásica, representando a la izquierda una arquería que recuerda las construcciones de Sansovino y al fondo un edificio renacentista. En la arquería intentan penetrar una serie de figuras que escapan de la violenta lluvia que sacude la escena, apreciándose en el cielo nubarrones negros con rayos así como agua en el pavimento. Las figuras están trabajadas con una pincelada suelta, que ilumina al santo para acentuar el protagonismo, creando interesantes contrastes lumínicos, mientras que las figuras de las arquerías semejan seres fantasmales. Las diagonales se adueñan de la composición, sobre todo en profundidad, tanto en las figuras como en la arquitectura, anticipando el estilo barroco de los próximos años. Uno de los grandes logros de Tintoretto será la creación de una excepcional sensación atmosférica, creando el efecto aéreo entre los personajes que tanto admirarán los pintores de generaciones posteriores, Velázquez o Rembrandt entre otros. El Hallazgo del cuerpo de San Marcos es el lienzo que acompaña a esta gran obra.


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