Torero saludando

Compartir

Datos principales

Autor 
Fecha 
1866-67
Material 
Estilo 
Dimensiones 
171 x 113 cm.
Ver en Maps

Esquema relacional

Desde los primeros momentos, Manet sintió una atracción especial por lo español. En sus frecuentes visitas al Louvre se entusiasmó con los cuadros de los artistas barrocos españoles, interesándose especialmente por Velázquez y Goya, cuyas obras tomó en numerosas ocasiones como punto de partida - el Balcón o el Actor trágico, por citar algún ejemplo -. A esta afición por la pintura española debemos añadir el interés existente en Francia por todo lo que procedía de su vecino del sur, ya desde el Romanticismo, que visitaron muchos franceses. Este españolismo sufrió un importante espaldarazo con el matrimonio de Napoleón III con la noble española Eugenia de Montijo. Aunque de manera paulatina Manet sustituye la temática hispana por asuntos más relacionados con el París del Segundo Imperio, en alguna ocasión - como en este caso - recurre a su temática inicial, quizá por el éxito obtenido con Guitarrista español. La figura del torero saludando se sitúa sobre un fondo neutro, que elimina cualquier referencia espacial - como ya había hecho en el Pífano -. Las armonías entre las tonalidades grises y negras son habituales en este tipo de figuras, al igual que la pincelada rápida, que aparenta detallar el traje de luces, pero cuando el espectador se acerca contempla la soltura del trazo. Para animar la composición utiliza tonalidades más claras, como el rosa o el rojo, que contrastan con el marrón, gris o negro. Quizá este torero sea un recuerdo del viaje que realizó el pintor por tierras españolas en el mes de agosto de 1866, visitando Burgos, Toledo, Valladolid y Madrid, donde recorrió el Museo del Prado y contactó con uno de los mejores continuadores de Goya, Eugenio Lucas.

Sobre artehistoria.com

Para ponerte en contacto con nosotros, escríbenos en el formulario de contacto