San Jerónimo

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Datos principales

Fecha 
1521
Material 
Estilo 
Dimensiones 
75 x 101 cm.
Museo 
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Esquema relacional

Desarrollo

De este anciano San Jerónimo podría decirse que resulta espeluznante por la similitud entre el cráneo calvo y arrugado del obispo y la calavera a la cual señala con la mano. Obra de Van Reymerswaele, resulta un exponente más del gusto del artista por la fealdad minuciosamente retratada, tal como podíamos apreciar en otra obra suya del Prado, titulada el Cambista y su mujer. El "feísmo" es la estética propia de la pintura flamenca, a cuyo ámbito se circunscribe este cuadro. En él aparece el santo ermitaño en su celda de estudio, con los atributos clásicos de su representación: las ropas rojas de obispo, la cruz y la calavera para hacer reflexión y un hermosísimo códice medieval con las Sagradas Escrituras, abierto de tal manera que podamos observar el colorido de una miniatura que lo ilumina. Estos objetos están captados con gran fidelidad para acentuar el carácter material de la realidad que rodea al santo. Constituyen casi ejemplos de naturalezas muertas de presencia casi tangible. Sin embargo, el personaje parece lanzarnos al plano de lo fantástico a través de su rostro descarnado y su expresión exaltada.


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