Resurreción del hijo de Teófilo y San Pedro en la cátedra

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Datos principales

Fecha 
1424-28
Material 
Dimensiones 
230 x 598 cm.
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Esquema relacional

Desarrollo

Esta composición está ubicada en el compartimento inferior de la pared izquierda de la capilla Brancacci. Inspirada en "La Leyenda Dorada" de Santiago de la Vorágine, narra la resurrección - por parte de san Pedro - del hijo del prefecto de Antioquía, Teófilo, debido a la mediación de san Pablo. Ante ese milagro todos los habitantes de Antioquía creyeron en Dios, construyendo una iglesia donde pusieron una cátedra para que san Pedro orase. Durante siete años permaneció el santo en la cátedra, trasladándose después a Roma donde tuvo una cátedra otros 25 años. Masaccio ha dividido la composición en dos zonas, ocupando el espacio central la resurrección mientras san Pedro en la cátedra se desplaza hacia la derecha. Filippino Lippi trabajó en el fresco unos 50 años después, realizando las cinco figuras de la zona izquierda del conjunto y la parte central hasta los tres carmelitas. La escena se desarrolla ante unas construcciones clasicistas, ocupando los personajes la mayor parte del espacio. Las figuras ocultan su anatomía bajo pesados ropajes, destacando la monumentalidad escultórica que han otorgado ambos artistas. La obsesión por la perspectiva está presente en las edificaciones y la disposición de los personajes en diferentes planos en el espacio, creando una sensación de conjunto difícilmente superable. La iluminación ocupa un papel destacado al reforzar la volumetría de los cuerpos y resaltar las escenas que más interesan al maestro, participando también en la sensación perspectívica. Los rostros de las figuras están individualizados, cargados de expresividad, por lo que se ha buscado la identificación de la mayor parte de ellos. En la zona de la derecha, bajo la puerta, se han identificado los rostros de Masolino, Masaccio, Leon Battista Alberti y Filippo Brunelleschi. La figura de Teófilo tiene el rostro de Gian Galeazzo Visconti, señor de Milán y enemigo público número uno de Florencia; a su lado se ha reconocido al canciller florentino Coluccio Salutati mientras que el cuarto personaje de la izquierda sería el cardenal Branda Castiglione, que sirvió de mediador en el conflicto. Ateniéndonos a estas reglas estamos ante un claro significado político, adjudicando a la Iglesia el papel de mediadora en los distintos conflictos y concretamente al papa Martín V, personificado en la figura de san Pedro. También se han reconocido otros miembros de la Florencia del Quattrocento como el pintor Francesco Granacci, el caballero Tomasso Soderini o al poeta Luigi Pulci.


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