Rapto de Proserpina

Compartir

Datos principales

Fecha 
1636/37
Material 
Dimensiones 
180 x 270 cm.
Museo 
Ver en Maps

Esquema relacional

Desarrollo

Destinado a la decoración de un pabellón de caza de Felipe IV llamado la Torre de la Parada, junto al Rapto de Deidamia y la Vía Láctea entre otras escenas, en el Rapto de Proserpina vuelve a mostrar Rubens la tensión provocada por un secuestro. Proserpina era una bella ninfa de la que se enamoró Plutón en su única salida de los infiernos. Prendado de sus encantos, decidió raptarla. Al oír los gritos de socorro de la muchacha acuden Atenea, Venus y Diana que no pueden evitar el rapto. La violencia del escorzo de Proserpina es lo que más llama la atención, al intentar zafarse de su agresor. Plutón está en total tensión al sujetar a la joven, mientras los amorcillos indican el camino al carruaje que llevará a la pareja con destino al Hades, donde Plutón era rey. Todas las figuras se vienen a primer plano, como sí de un friso clásico se tratara, debido a la preocupación del maestro por el volumen. Las luces empleadas sirven para aumentar el dramatismo y para reforzar el brillo del colorido, aplicado con largas pinceladas. La riqueza de las telas y el canon de belleza femenino, con mujeres entradas en carnes y muy blancas de piel, definen claramente el arte de Rubens, el máximo representante del Barroco.


Sobre artehistoria.com

Para ponerte en contacto con nosotros, escríbenos en el formulario de contacto