Meleagro y Atalanta

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Datos principales

Autor 
Fecha 
1620
Material 
Dimensiones 
151 x 241 cm.
Museo 
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Esquema relacional

Desarrollo

Las pinturas de temática mitológica alcanzaron gran éxito durante el Barroco, especialmente en España aunque los pintores del país no realizaron este tipo de escenas, que se encargaban a artistas extranjeros, preferentemente flamencos debido a la estrecha relación entre España y Flandes, propiedad del mismo monarca. Así pues, Jordaens va a realizar un buen número de lienzos mitológicos destinados a decorar las salas de los palacios madrileños. Este cuadro recoge un momento de la historia de Atalanta y Meleagro. Ambos habían cazado juntos el jabalí de Calcedonia. Meleagro entregó a la joven la cabeza y la piel del animal, lo que provocó la envidia de los demás cazadores. Es la causa por la que dos figuras de la derecha intentan arrebatar la pieza, mientras que en la izquierda se acerca un grupo amenazante. El joven héroe hace ademán de empuñar su espada, mientras Atalanta le frena con su mano derecha. Las figuras se sitúan en primer plano, muy cercanas al espectador, que parece participar del revuelo. La luz ilumina plenamente a los dos protagonistas, dejando algunas zonas en sombra y poniendo así de manifiesto su afición por los recursos tenebristas. Pero, sin duda, son las expresiones lo que más impresiona, esos gestos temibles frente a la serenidad de la pareja. Los escorzos son un recurso típico de la escuela de Rubens que otorga mayor dinamismo y violencia a la composición. Esas figuras escorzadas traen a la memoria a Miguel Angel, con sus anatomías perfectas, musculosas. El colorido vibrante que empleó Jordaens también lo sitúa en la estela de su maestro.


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