Magdalena

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Datos principales

Fecha 
1660-65
Material 
Estilo 
Escuela 
Dimensiones 
216 x 117 cm.

Esquema relacional

Si en el relato evangélico aparecen muchas mujeres, la que más menciones tiene es la Magdalena. "María, llamada la Magdalena, de la que han salido siete demonios" como dice Lucas. Siempre se ha considerado su pasado de prostituta para ponerla como ejemplo de la superación del pecado. Como algunas compañeras a las que Cristo había curado, le siguió a Jerusalén y le escoltó hasta el Gólgota, siendo la primera en contemplar a Jesús resucitado.Valdés Leal nos presenta a la Magdalena aún pecadora, ataviada con sus mejores galas como si de una cortesana sevillana se tratara, de la misma manera que había hecho Zurbarán. La mujer aparece de cuerpo entero, ligeramente de perfil, girando su cintura y su cabeza para recibir ese ligero rayo de luz que penetra desde el cielo, estirando su mano derecha en actitud de detener algo, posiblemente su vida lujuriosa representada por las ricas y elegantes telas y las joyas que aparecen sobre la silla.La iluminación de la estancia crea atractivos contrastes lumínicos, especialmente con el fondo, resaltando la volumetría de la figura. La luz que incide sobre la Magdalena resalta las tonalidades verdes, rojas y doradas de su espectacular vestido, resbalando por su escote y manos para resaltar la tonalidad nacarada de la piel. Una vez más, sin renunciar a los detalles, Valdés Leal emplea una pincelada suelta y abocetada con la que crea un efecto atmosférico resaltado por la luz. Con este tipo de obras el maestro sevillano rompe con la idea de pintor macabro que muchas veces se le atribuye.


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