Frederik Rihel

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Datos principales

Fecha 
1663
Material 
Dimensiones 
282 x 248 cm.
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Esquema relacional

Retratos tan grandes y con el personaje a caballo como éste que observamos son muy difíciles de encontrar en el arte holandés. Pero Frederik Rihel era un hombre al que le gustaba ostentar su importante fortuna obtenida como mercader. Además sabemos que era un hombre de mundo y un excelente jinete; éstos serán los motivos por los que Rembrandt ejecutó este retrato ecuestre donde se conmemora la visita de estado realizada por Guillermo III a Amsterdam en 1660. Frederik iba en esa comitiva como caballero por lo que al fondo, iluminada con un potente haz de luz, observamos la carroza con el joven príncipe en su interior.Se trata de una magnífica obra tanto por la postura del caballo como por el jinete, representado a tamaño natural con sus ropas más elegantes y un gesto de satisfacción en el rostro por la felicidad que le provocó participar en la comitiva real. Caballo y caballero se recortan sobre un fondo neutro, aunque la sombra también se introduce en algunas zonas de las figuras y nos dificulta la visión. Mantener el caballo con las patas delanteras levantadas es un difícil ejercicio de equitación denominado levade o corveta que siempre se considera como un símbolo de dominio y poder por lo que casi estaba reservado a los reyes.


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