Descenso de Jesús al limbo

Compartir

Datos principales

Fecha 
1450 h.
Material 
Escuela 
Dimensiones 
183 x 166 cm.
Ver en Maps

Esquema relacional

Se cree que esta pintura decoraba la celda en la que se alojó San Antonio desde 1446. De cualquier manera, el Descenso al limbo no es de los frescos más afortunados del convento de San Marcos. Posiblemente fuera Gozzoli el último realizador de la obra. Cristo derriba la puerta del limbo, aplastando a un demonio, para salvar a diferentes santos. Jesús, con los atributos de su Triunfo sobre la muerte, extiende la mano a uno de ellos, tras el que aparece toda una legión de santos, de los que sólo vemos sus aureolas doradas. En el extremo izquierdo de la composición, otros demonios, de composición bastante ingenua, se esconden tras las rocas. Lo más significativo de la obra es la iluminación de la escena, responsable en última instancia de la espacialidad de la representación. Mientras la entrada de Dios está completada con la luz que desprende su figura, iluminando al santo que le coge la mano, los santos del fondo parecen emerger de una cueva en la más absoluta oscuridad. Procedente de la derecha, la luz incide sobre las rocas, dejando en penumbra a los demonios. Las sombras también dan volumen a la orografía de la cueva.


Sobre artehistoria.com

Para ponerte en contacto con nosotros, escríbenos en el formulario de contacto