Chivo expiatorio

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Datos principales

Fecha 
1854
Material 
Dimensiones 
85,7 x 138,4 cm.

Esquema relacional

Desarrollo

Hunt deseaba con todas sus fuerzas hacer un viaje a Tierra Santa. Intentó convencer a sus compañeros, especialmente a Millais, pero nadie quiso acompañarle. A pesar de no contar con el apoyo de ninguno de sus colegas, Hunt no cejó en su empeño y se marchó a Palestina, haciendo escala en Francia, Italia y Egipto. Una vez en Tierra Santa, Hunt compró una cabra blanca y se la llevó a su campamento en Oosdoom, junto al mar Muerto, lugar en el que los esqueletos de los animales muertos se convierten en elemento del paisaje. La cabra se murió y el pintor adquirió otra que fue la modelo de este lienzo. Los especialistas consideran este trabajo como "inhumano" ya que el paisaje carece de vida y el asunto que trata -la costumbre judía de soltar una cabra en un paraje desierto para que se lleve los pecados humanos a un lugar deshabitado y desierto- tampoco goza de mucha humanidad. Sin embargo, cuando el lienzo llegó a Oxford, fue tremendamente alabado, siendo expuesto en la Royal Academy donde recibió una buena crítica, tachándola de "seria". El realismo que exhibe Hunt a la hora de realizar la figura del animal y las tonalidades rosáceas de las montañas del fondo al recibir las últimas luces del día son las dos notas más destacables de este enigmático lienzo.


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