Catedral en invierno

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Datos principales

Fecha 
1821
Material 
Dimensiones 
127 x 100 cm.
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Esquema relacional

El Romanticismo es un movimiento multiforme, caracterizado por la libertad creativa, la búsqueda de la manera propia de cada artista. De este modo, se han distinguido dos tipos fundamentales dentro de la pintura de la época: las obras de tipo dualista y las de carácter monista. Éstas últimas serían las de Constable o Turner, y se prolongarían en la segunda mitad del siglo XIX en otros movimientos. Las de tipo dualista son aquellas obras en las que no existe ningún tipo de transición entre el primer plano y el fondo, modo de construir las pinturas que obedece a una profunda concepción metafísica de la realidad. Este tipo de obras fue característico de Caspar David Friedrich y el grupo de pintores reunido en su torno, conocido como Escuela de Dresde. Uno de estos pintores sobresalientes fue Oehme, quien siguió con fidelidad los pasos de Friedrich a pesar de sus contactos con los Nazarenos en Roma a partir de 1822. Un año antes, en 1821, realizó esta obra típicamente friedrichiana. En ella sitúa al espectador al contraluz, en un oscuro primer plano, desde el que observa, sin aproximarse, un fondo iluminado. Es una catedral gótica que se alza entre la niebla, manto místico; son dos elementos típicos de la iconografía de Friedrich, quien les dio un nuevo valor espiritual desde sus comienzos, en obras como Abadía en el encinar, de 1810. En la catedral, a través de la puerta abierta, se puede ver el altar, el cual no se adapta a una perspectiva que pudiéramos llamar realista. La zona intermedia es una zona de transición, en la que los monjes, de espaldas, se dirigen hacia ese altar, representando el paso hacia la vida futura. A una distancia indeterminada se alza una ciudad gótica, que en Friedrich simboliza la ciudad celestial.


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