Catedral de San Martín de Orense

Compartir

Datos principales

Fecha 
Siglos XII-XIII
Autor 
Lugar 
Localización 
Orense

Desarrollo

Según narra la leyenda, la catedral tiene su origen en la petición a san Martín de Tours que hizo el rey suevo Carriarico para que curara a su hijo, enfermo de lepra. El monarca se convirtió al cristianismo y ordenó construir el templo que, posteriormente, se convertiría en catedral dedicada al santo franco. Las diversas razzias musulmanas que sufrieron las tierras gallegas arrasaron este primer templo. Entre lo siglos XII y XIII la catedral fue reedificada, durante la plenitud del estilo románico, siendo consagrada en el año 1188. El templo presenta planta de cruz latina, con tres naves acabadas en sus respectivos ábsides semicirculares, girola y crucero, de una sola nave y cuatro tramos cubiertos por bóvedas de crucería. El cimborrio fue construido en el siglo XV por Rodrigo de Badajoz. En el exterior hallamos dos portadas originales, de época románica, correspondiendo a las zonas sur y norte del templo. La portada principal, con tres arcadas, está flanqueada por dos torres, ambas del siglo XVI: la de San Martín, sin llegar a concluirse, y la del Reloj, de 40 metros de altura y constituida por cuatro cuerpos. Los tres rosetones y parte de la portada románica se conservan de la fachada anterior a las reformas del siglo XVI. También se conservan, en la parte superior, las almenas que nos recuerdan la misión defensiva del templo. De nuevo en el interior de la catedral nos encontramos con el Pórtico del Paraíso, en sintonía con el compostelano de la Gloria al mostrar los ancianos del Apocalipsis con sus instrumentos musicales en la arquivolta central, dejando las columnas para los apóstoles y los profetas. El conjunto escultórico conserva aún restos de policromía. Otra de las piezas clave de la catedral orensana es el Retablo Mayor, ejecutado por Cornelis de Holanda a principios del siglo XVI. Consta de cinco cuerpos y seis calles, representándose diferentes escenas de las vidas de Cristo y de la Virgen. Juan de Angés y Diego de Solís son los artífices de la espléndida sillería de coro. La Capilla del Santo Cristo guarda la imagen más venerada de la ciudad. La imagen del Santo Cristo fue traída de Finesterre por el obispo Vasco Pérez Mariño en los primeros años del siglo XIV. La leyenda narra que Nicodemus la realizó y fue encontrada por unos marineros en el mar. El Santo Cristo tiene barba y pelo natural, gozando de fama de milagrero. También destaca en el interior del templo el sepulcro del obispo Pérez Mariño, realizado en el año 1342. Otras capillas, como la de las Nieves o San Lucas, fueron levantadas en los siglos XVI y XVII. En el gran claustro gótico -llamado Claustra Nova, construido entre los siglos XIII y XIV y no finalizado- se encuentra el Museo Catedralicio, donde destaca el Tesoro de San Rosendo.


Esquema relacional

Sobre artehistoria.com

Para ponerte en contacto con nosotros, escríbenos en el formulario de contacto