La Venta

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Datos principales

Tipo 
Pueblo o ciudad
Antecesor 

Desarrollo

Situada en una isla pantanosa que forma el río Tucala, en el estado noroccidental de Tabasco (México). Durante el periodo preclásico, es, junto con San Lorenzo y Laguna de los Cerros, el principal centro olmeca en las tierras bajas tropicales de la costa del golfo mexicana. Sin embargo, La Venta presenta una serie de rasgos que no tuvieron las otras dos: el hallazgo de los olmecas, durante el Formativo medio, del jade, símbolo principal de la riqueza de Mesoamérica hasta la llegada española. La Venta alcanzó probablemente su máximo apogeo cultural a partir del 900 a.C., favorecido por la misteriosa destrucción de San Lorenzo. Sin embargo, al igual que le había sucedido a ésta, sufrió la destrucción de sus cabezas colosales, altares y otras esculturas. No se saben con exactitud las causas de su decadencia; se ha especulado con la presión de pueblos vecinos belicosos aunque menos avanzados, la pérdida de control de los circuitos comerciales o revueltas internas contra el grupo dirigente. Esta antigua ciudad presenta una serie de rasgos que por excelencia definen dicha civilización. No es una mera coincidencia que en los años 40, durante la primera reunión donde se trató de definir lo que actualmente conocemos como cultura olmeca, se propusiera denominarla cultura de La Venta, ya que es aquí donde se ha encontrado el mayor número de esculturas estilo olmeca y todo tipo de objetos fabricados con jade. Se la ha definido como la "cultura madre" de todas las civilizaciones mesoamericanas. El centro ceremonial surge sobre una isla en el centro de un pantano. El hábitat abarcaba una superficie de más de 5 kilómetros cuadrados, cumpliendo funciones religiosas y políticas durante el periodo que va del 900 - 400 a.C. La Venta está cerca de los ricos estuarios costeros. Al principio muchos de los académicos rechazaron la idea de una sociedad tan desarrollada y plantearon la posibilidad de que vinieran de otros lugares. Las excavaciones arqueológicas lo niegan, ya que las pruebas de Carbono-14 han demostrado que estuvo habitada en fechas tan tempranas como el 1700 a.C. por pueblos de los cuales descienden los olmecas. El primer asentamiento abarcó 200 hectáreas en las que se incluía un singular recinto ceremonial, edificios monumentales con funciones cívico - religiosas y áreas destinadas a vivienda. Estos vestigios se encuentran en un promontorio que sobresale de las tierras bajas inundables. En los alrededores se han encontrado restos de pequeñas aldeas, cuyas características permiten suponer que entre ellas había una diferenciación social. Los edificios público-ceremoniales se situaban sobre plataformas de tierra y consistían en grandes estructuras habitacionales. A partir del 900 a.C. todos ellos se alinearon alrededor de una gran plaza, incluyendo un nuevo tipo arquitectónico; se trata de la Gran Pirámide, un alto montículo piramidal o cónico de 34 m. de altura que habría contenido una tumba, aunque esta teoría nunca ha podido ser demostrada. La pirámide es la mayor de este momento histórico. También se han encontrado plataformas construidas exclusivamente con bloques de adobe. Los edificios de La Venta están organizados mediante una traza urbana de diez complejos arquitectónicos alineados a lo largo de un eje norte-sur, que busca básicamente el aprovechamiento del espacio y que presenta una serie de innovaciones arquitectónicas y estilísticas respecto de San Lorenzo, por ejemplo, tres refinados pavimentos de mosaico de serpentina representando la cabeza del jaguar. Un rasgo importante de los centros olmecas fueron sus redes de drenaje mediante bloques rectangulares en forma de U, colocados uno tras otro y tapados con lajas. Esta civilización y sus peculiaridades culturales se hallan estrechamente ligadas al culto del jaguar, representado como ser zoomorfo de características felinas y cuyo culto ha recibido el nombre de "culto del jaguar", mitad hombre y mitad jaguar. Desde el punto de vista escultórico, las cabezas colosales son las esculturas más llamativas de La Venta. Hoy día se cree que eran retratos bastante fieles de los dirigentes olmecas, glorificándoles en vida y conmemorándoles tras su muerte. Los altares fueron en realidad tronos de dirigentes, con grabados en la parte anterior que muestran a algún dirigente sentado en un nicho. Por último, uno de los hallazgos más impresionantes ha sido la Tumba de las Columnas; descubierta en 1942, fue elaborada con 44 columnas de basalto dispuestas en horizontal y vertical, formando un pequeño recinto.


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