Culto al hombre-pájaro (I. de Pascua)

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Datos principales

Inicio 
5000AC
Fin 
1900DC
Rango 
5000AC to 1900DC
Periodo 
Oceanía
Lugar 
Derechos 

Desarrollo

Cuando a finales del siglo XVIII los europeos comenzaron a tomar contacto duradero con la isla de Pascua, sus habitantes profesaban un culto al hombre-pájaro, cuyo santuario estaba en Orongo, en los riscos entre el volcán Rau Kao y el mar. Allí se hallaron una serie de petroglifos grabados con unos signos parecidos a los grafismos incisos en las misteriosas tablillas de madera llamadas rongorongo, que quiere decir comentario. Los grafismos están dispuestos en líneas que se leen en boustrophedon, es decir, volviendo la tableta cada vez que se llega al final de una línea. En cuanto a su contenido, hace tiempo que se ha olvidado pero, al parecer, eran las normas por las que se regían ciertos ceremoniales. Las grandes esculturas se sustituyeron por pequeñas estatuillas de madera llamadas moai kavakaua. Las más conocidas están talladas en el siglo XIX con útiles metálicos: tienen ojos redondos con pupilas de obsidiana incrustada, arcos superciliares acentuados, mejillas macilentas, nariz aguileña y carnosa, boca prominente, de labios rectos y grandes orejas de lóbulos colgantes. La espina dorsal y las costillas se destacan penosamente a través de la piel; sin embargo, la parte inferior del cuerpo, de nalgas redondeadas, parece normal. No sabemos, exactamente, qué cambios dramáticos sufrieron la isla y su población entre 1722 y 1774. Las últimas investigaciones han puesto de manifiesto que, desde luego, esta isla constituye el caso de deforestación más radical que se ha conocido. El proceso de evolución propuesto es sólo una hipótesis, pero no parece nada desdeñable. La isla de Pascua era un pequeño microcosmos en medio del océano en el cual, el individuo que derribó la última palmera sabía que era la última, y así y todo blandió el hacha. Probablemente debió de pensar que sus dioses o sus antepasados proveerían para el futuro, al igual que nosotros pensamos que la tecnología proveerá para el futuro de este pequeño microcosmos que es la Tierra en el Universo.


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