La preocupación por el más allá en las iglesias

Compartir

Datos principales

Inicio 
1300DC
Fin 
1453DC
Rango 
1300DC to 1453DC
Periodo 
Bizancio

Desarrollo

En la mayoría de los casos, los constructores bizantinos continuaron los tipos tradicionales de iglesia que habían madurado en el período anterior y también crearon nuevas variantes de ellos: así, en las plantas de cruz inscrita, a veces se sustituye la habitual cúpula sobre el tramo central por una bóveda de cañón transversal. En otras ocasiones, las plantas centrales se mezclan con naves basilicales, como recuerdo de las pequeñas basílicas abovedadas habituales en Bulgaria, Epiro o Macedonia. Son frecuentes, igualmente, las capillas de una sola nave, destinadas a ser iglesias monacales o rurales o, también, capillas funerarias, a veces de dos pisos -sirviendo el inferior como cripta- que desde fecha temprana se encuentran en Constantinopla.Se hace uso, en consecuencia, de un vocabulario artístico relativamente uniforme que tendrá que ir dando respuesta a las nuevas necesidades litúrgicas. Se hicieron necesarios unos espacios aislados para el enterramiento de los mecenas y para la conmemoración de los santos y de los miembros de la comunidad monástica. Esto dio como resultado edificios más complejos que a la larga traerán consigo una modificación de la concepción del interior como un espacio cerrado cubierto por la cúpula del cielo, elemento esencial del arte bizantino, tal como podía admirarse en los recintos más bellos de los siglos XI y XII.La iglesia meridional del monasterio de Lips (Fenari Isa Camii), fundada hacia 1280 en Constantinopla por la emperatriz Teodora, nos ofrece un ejemplo temprano de lo expuesto más arriba. En lugar de construir un monasterio completamente nuevo, quizás con el propósito de imitar el mausoleo dinástico de los Comneno, conservó la iglesia ya existente y le añadió otra un poco más ancha. Dedicada a San Juan Bautista, adoptó el modelo de iglesia con deambulatorio en la que el núcleo se ciñe a un tramo cuadrado con cúpula apoyada sobre pilares de mampostería. De este modo, los fieles quedaban confinados en los tramos del deambulatorio, altos, estrechos, oscuros y a la vez apretados contra las triples arcadas que separaban el deambulatorio del tramo central.La iglesia de Teodora está precedida por un nártex con cúpula que no se extiende en toda la anchura de la naos porque la torre de la iglesia anterior se dejó donde estaba. Además, se añadió una serie de espacios auxiliares -exonártex, parekklesion- que se convertirían en un elemento distintivo de la arquitectura religiosa de la época de los Paleólogos en Constantinopla, y que en última instancia convirtieron las iglesias en intrincados conjuntos de edificaciones, llenos de sorpresas para el visitante y faltos de coherencia.El interior, aunque ha sufrido numerosas modificaciones, permite observar la profusión de arcosolios que se extienden por el recinto y de los que cinco corresponden a la naos, cuatro al nártex y siete al deambulatorio. El que ocupa el lugar de honor, es decir, el arcosolio oriental de la nave meridional, estaba destinado a Teodora, y a esta tumba pertenece, probablemente, la arquivolta con los magníficos bustos de los Apóstoles que hoy se conservan en el Museo de Estambul.La misma preocupación por el más allá se pone de manifiesto en el parekklesion de Santa María Pammakaristos (Fetiyeh Camii) construida alrededor de 1315. Se trata de una capilla conmemorativa levantada en honor del general Miguel Dukas Glabas Tarcaniotes por su viuda María, como revela una larga inscripción de la fachada meridional. La capilla -7,5 x 6 m- pertenece al tipo de cruz inscrita y está precedida por un nártex de dos pisos cubierto por dos pequeñas cúpulas, motivo que procede de Salónica y de los países balcánicos. Los arcosolios sepulcrales -cinco- fueron ubicados en el nártex.Los dos pisos del nártex determinan la forma cúbica de la capilla, que en su exterior aparece dividida en tres zonas de arquerías ciegas: arcos amplios que alternan con otros estrechos, nichos altos y roeles bajos, todo ello sobre un tejido de rayas blancas y rojas de entre una y cinco hiladas de piedra bien cortada. En el bloque principal, las líneas de imposta se curvan sobre las bóvedas transversales y longitudinales, acusando en el exterior los volúmenes interiores. Alzándose por encima de esas curvas, los tres cimborrios se integran en la composición mediante sus propias impostas onduladas.


Esquema relacional

Sobre artehistoria.com

Para ponerte en contacto con nosotros, escríbenos en el formulario de contacto