La pintura yuan

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Datos principales

Inicio 
1AC
Fin 
1AC
Rango 
1AC to 1AC
Periodo 
China1

Desarrollo

Si en la producción artística de porcelana, laca..., se observa la incidencia de la dinastía mogola por la introducción de nuevas técnicas, motivos decorativos, formas... alejados de la tradición china, la pintura y caligrafía van a verse afectadas de un modo muy diferente. Los nuevos planteamientos pictóricos (composición y estructura) que asimilan los pintores chinos durante este período no derivan directamente de la introducción de nuevos mecenas, sino de la ruptura artística que supuso esta dinastía frente a la tradición, entendida ésta más como un hecho político que artístico. Tras la conquista del norte y sur de China, las artes plásticas sufrieron un duro revés, ya que se perdió el interés, tanto desde el punto de vista académico -al cerrar la Academia de Pintura Imperial- como desde la abierta oposición de los artistas a servir al nuevo emperador. El cierre de la Academia de Pintura originó una ausencia total de directrices, que se manifestó en los artistas de dos maneras: Por un lado, buscaron sus maestros en los pintores y calígrafos de épocas anteriores, especialmente de la dinastía Tang, creando una corriente de claro matiz arcaizante. Este modo de entender la pintura se manifestó en la pintura mural de los templos y en las obras individuales de los artistas. Ejemplo de este estilo arcaizante son los pintores Li Longmian, Su Shi y Quan Xuan, si bien es una corriente que en mayor o menor medida estuvo presente en la obra de todos los pintores de la dinastía Yuan. En segundo lugar, se estableció una diferencia entre los artistas que trabajaban para la corte y aquellos que prefirieron ignorar los cargos oficiales, refugiándose en las cercanías de Hangzhou. A los primeros se les denominó Wenrenmin o gente ilustrada, mientras que a los segundos se les conoció con el nombre de yimin o gente olvidada. Zhao Meng fu y Gao Kekong son los dos artistas más significativos de los llamados wenrenmin. Zhao Mengfu (1254-1322) era descendiente de la familia imperial Song, y si bien en un primer momento rechazó servir a la nueva dinastía, más tarde aceptó vivir y trabajar para la corte, siendo por ello muy criticado en los círculos artísticos. Además de pintor fue poeta y calígrafo, buscando la inspiración para todas sus composiciones en la época Tang, añadiendo los postulados de simplicidad pregonados por Mi Fu, gran pintor de la dinastía Song. Sus temas principales fueron el género de paisaje, bambúes y animales, destacando entre éstos la representación de caballos según el modelo de Han Gan. El, como muchos de sus correligionarios, muestra en su obra una síntesis de estilos tradicionales y una originalidad que intentarán satisfacer el gusto arcaizante y las necesidades expresivas de su tiempo. Entre sus obras destacan: Colores otoñales en los Montes Jiao y Hua (1295), Baño de caballos y Aldea a la Orilla del lago. A la par que a Zhao Mengfu hemos de mencionar a su mujer, la pintora Guan Tao Sheng (1262-1319), una de las pocas pintoras chinas de las que se conoce la obra. Su labor pictórica se centró en el género de bambúes, de gran importancia en la pintura china, por ser el más utilizado en el aprendizaje y por sus relaciones con los trazos caligráficos. Escribió un pequeño tratado sobre este tema, titulado "Bambú en monocromo", y transcribió, por orden directa del emperador y en reconocimiento a su bello estilo caligráfico, la obra "Los Cien caracteres clásicos". Gao Kekong (f. siglo XIV) fue funcionario de la corte y un gran pintor de paisajes. Sus maestros fueron fundamentalmente Dong Yuan y Mi Fu, ambos pintores de la dinastía Song, heredando de ellos el gusto por la observación del movimiento de la bruma tan característico en sus paisajes. El, al igual que Zhao Mengfu y Qian Xuan, criticó la búsqueda de seducción de los pintores de la dinastía Song del Sur, así como la excesiva independencia de los pintores de la secta budista Chan (Zen). Gao Kekong huyó siempre en su obra de la búsqueda de estilos o temas, centrando su atención en el concepto de xieyi o escribir una idea, es decir, intentar expresar de un modo libre y a la vez acorde con la tradición, el proceso intelectual del artista frente a un paisaje, una forma, y su modo de transmitirlo mediante la tinta y el pincel. Junto a estos artistas mencionados que trabajaron en la corte, hemos visto que existió un grupo de pintores centrado geográficamente en el sur de China (Hangzhou), desvinculados conscientemente de los círculos oficiales y denominados yimin o gente olvidada. Entre todos ellos destacaron los Cuatro Grandes Maestros Yuan: Wu Zhen, Huang Gongwan, Ni Zan y Wang Men. Si bien cada uno de ellos muestra en sus obras un estilo propio, mantienen ciertas características comunes, como son: el lugar de residencia, su oposición al gobierno, las innovaciones en la composición de paisaje y su fuerte influencia en la pintura de la dinastía Ming y la pintura japonesa. Wu Zhen (1280-1354), conocido con el sobrenombre de El taoísta de la flor del melocotón fue, además de pintor, poeta y calígrafo, y dotaba a sus obras de un fuerte espíritu literario. Como método, rechazó la copia de lo antiguo, centrando su interés en la búsqueda de la belleza interior. Su técnica se basaba en los golpes del pincel seco aplicados sobre un soporte de papel, que refleja la intensidad y matiz del trazo caligráfico más adecuadamente que la seda. Sus paisajes lacustres con escenas de pescadores, muestran magistralmente su técnica compositiva, así como la búsqueda de la belleza interior. En realidad, sus pinturas no pretendían mostrar la actividad del pescador, sino su actitud, entendida como un acto individual junto a la naturaleza. El mismo espíritu se plasma en aquellas composiciones en las que el bambú constituye la única referencia plástica, cargada de connotaciones, como refleja en una de las inscripciones que les acompaña: "En mi corazón hay alguien que no puede encontrar la paz. Su inquietud se aloja en el libre movimiento de algunas ramas de bambú". Huang Gongwang (1259-1354), conocido como el Gran chiflado (Dachi), se relacionó mucho con círculos religioso-filosóficos. Sus obras maestras las realizó en su período de madurez, y se caracterizan por su carácter compositivo innovador. A la concepción de la dinastía Song de ver primero la obra en su totalidad y luego ejecutarla, Huang Gongwan se opuso componiendo muy lentamente sus obras, sin tener una idea global previa. Utilizaba primero tonalidades claras de tinta, oscureciéndolas lentamente con un pincel cada vez más seco. Su obra más estudiada, Viviendo en los Montes Fuchun, tardó en realizarla siete años, retocándola y variándola constantemente. En ella se pueden observar recursos técnicos y compositivos que recuerdan a los grandes pintores, como Guo Xi, por su perspectiva basada en una sucesión de planos en profundidad, combinados con recursos innovadores como la simplicidad de medios y la soltura de los trazos. Sus paisajes tuvieron una gran influencia en la pintura china posterior. Ni Zan (1301-1374), originario de Wuxi, creció en el seno de una familia culta y adinerada que le permitió rodearse desde su juventud de obras de alto nivel artístico. El mismo fue un gran amante de las artes y coleccionista. Su actitud de rechazo a la pintura oficial no se debió tanto a un sentimiento nacionalista, como a su pertenencia a una clase social cuyo poder económico se vio mermado por la fuerte presión fiscal a la que era sometida por la corte, lo que le obligó a vender sus posesiones, iniciando una vida errante por la región de los lagos que no abandonó hasta su muerte. Hay que señalar que nunca accedió a la venta de sus pinturas y sólo las regalaba a aquellas personas que él pensaba eran dignas merecedoras de ellas. Su manera de entender la vida encuentra su expresión en la naturaleza más próxima: lagos rodeados de montañas e islotes salpicados por pequeños pabellones de contemplación y estudio, utilizados como referencias al hombre ausente en sus composiciones. Las enseñanzas compositivas y técnicas de grandes maestros como Mi Fu y Dong Yuan están presentes en su obra. Su aportación reside tanto en la personalidad de su trazo como en el carácter imaginario de sus paisajes. Utiliza formatos verticales de pequeño tamaño, contraponiendo la verticalidad del soporte con elementos horizontales, que conforman una distancia o perspectiva a nivel. Wang Men (h. 1309-1385) es de los Cuatro Grandes Maestros el que más gustó de composiciones exuberantes cargadas de color. Nieto de Zhao Mengfu, ocupó cargos oficiales en su juventud, si bien se retiró al sur para dedicarse por completo a la pintura. Por sus técnicas y su formación se aleja del gusto de la simplicidad y búsqueda de la belleza espiritual que caracteriza la obra de Huang Gongwuan, Wu Chen y Ni Zan.


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