La obra de Peruzzi

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Datos principales

Inicio 
1500DC
Fin 
1525DC
Rango 
1500DC to 1525DC
Periodo 
Renacimiento7

Desarrollo

Pintor y arquitecto como Rafael, procedía de Siena Baldassare Peruzzi (1481-1537). Su paisano, el banquero Agostino Chigi, le confió la construcción y decoración de la villa suburbana que, entre jardines, se hizo construir entre 1509 y 1511. Adquirida más tarde por los Farnesio (1580) ha perdurado con el apelativo de La Farnesina. La fachada principal recuerda los tramos rítmicos de Alberti en dos plantas con entresuelo, pautadas entre pilastras, vanos rectangulares y saliente cornisa; en cambio, la que da al jardín posterior presenta dos cuerpos torreados salientes, según fórmula ya cultivada por Francesco di Giorgio y Pollaiolo en la villa del Belvedere, entre los que se abre una logia de vanos de medio punto. La nota suntuosa de esta mansión de recreo es su decoración pintada interior, obra del mismo Peruzzi, de Rafael (alegorías de Galatea y de Psique y Cupido), y de sus discípulos Perin del Vaga, Sodoma y otros, que desarrollaron un copioso repertorio de mitos eróticos que la convierten en una sinfonía amorosa de la que quiso rodearse el comitente para rememorar sus nupcias con la divina Imperia, luego con la veneciana Andreosia, a la vez reflejo de la vida entendida como fiesta en los días alegres de la Roma del primer cinquecento. Su relación con Rafael motivó que León X le nombrara arquitecto adjunto de las obras de San Pedro, como colaborador de Antonio de Sangallo el Joven. El Saco de Roma en 1527 le desplazó de la ciudad, empleando sus postreros días en un tratado de arquitectura. Obra de su madurez, el Palacio Massimo llamado alle Colonne por la importancia que tienen las columnas en su pórtico de entrada y en el zaguán, fue edificado en 1532-1536 sobre las ruinas del existente hasta el Saco de Roma. Es notable la convexidad de la fachada que da a dos calles, con almohadillado insistente en sus cuatro planta y también cornisa saliente como en los palacios florentinos, pero el profundo portal con sus dos filas de columnas, provoca un claroscuro insólito que introduce a un patio asimétrico en que aparecen ventanas apaisadas, interpuestas entre vanos peraltados, ya decididamente manieristas.


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